Petróleos Mexicanos (Pemex) informó a la Cámara de Diputados que a partir del primer semestre de 2011, se replanteó la estrategia para el combate del mercado ilícito de combustible en sus ductos.

Dicho replanteamiento, precisó, toda vez que el robo crece, evoluciona y cambia su forma de operar rápidamente, con lo que abarca a otros productos que van de gasolinas y diesel a crudo, combustóleo, gas licuado y turbosina.

En un informe, la paraestatal indicó que se replantearán los alcances para considerar el desarrollo de tecnología en México con la colaboración de las instituciones con las que se tiene convenios.

Entre esas instituciones están la UNAM, IPN e Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), para que detecten y ubiquen las tomas clandestinas en poliductos, oleoductos y LPG ductos con mayor aproximación o certeza que la que dan los sistemas SCADA.

Pemex añadió que una vez definida una cartera de proyectos se hará la solicitud presupuestal correspondiente. Además de que se estudia la posibilidad de obtener recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para el apoyo a estos planes.

Precisó que consciente de la necesidad de contar con tecnología de punta para hacer frente al mercado ilícito de combustibles, Pemex desarrolla una nueva estrategia basada en inteligencia volumétrica y de mercado.

Esa tecnología, destacó, permite reforzar y homologar la instalación de sistemas de medición y control para detectar con oportunidad posibles ilícitos.

También permite brindar atención inmediata a sistemas de transporte por ducto e instalaciones prioritarias para enfocar los esfuerzos en el monitoreo, control y coordinación con entidades y autoridades en los sistemas de mayor incidencia y concentración del ilícito.

Además, se prevé la colaboración con entidades de gobierno, principalmente con las Fuerzas Armadas, la Policía Federal, la Procuraduría General de la República (PGR) y Protección Civil.

También se prevé la participación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), así como las secretarías de Energía y de Economía, entre otras.

En el documento, remitido por la Comisión Permanente en su pasada sesión, Pemex mencionó que el mercado ilícito por tomas clandestinas ha evolucionado y que de enero a diciembre de 2010 se detectaron 710 tomas: 437 en poliductos, 216 en oleoductos, 49 en LPG ductos y ocho en gasoductos.

En este contexto, añadió que 'los gasoductos no son factor relevante en la problemática de robo de hidrocarburos'.

Por eso, añadió, "la información contenida en el atlas de riesgo del sistema nacional de gasoductos, así como en el sistema de identificación de instalaciones y activos no aportan información significativa a la atención requerida".

"Estos documentos a los que hacen referencia han evolucionado al atlas de instalaciones estratégicas de Petróleos Mexicanos", destacó.

Si bien Pemex cuenta con extensa red de ductos terrestres y marinos para la recolección y transporte de hidrocarburos en el país, es importante aclarar que ningún ducto opera actualmente fuera de norma, sino de acuerdo con los estándares nacionales e internacionales, resaltó.

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