El presidente ejecutivo de Petrobras, Pedro Parente, renunció el viernes en una decisión sorpresiva, que borró casi 12,000 millones de dólares de valoración de mercado de la petrolera controlada por el Estado, luego de que el gobierno de Brasil redujo los precios del combustible de la compañía en respuesta a una huelga de camioneros.

Pedro Parente, quien en dos años al mando había logrado reducir la deuda de Petrobras y obtener ganancias, dijo en una carta de renuncia al presidente brasileño Michel Temer que después de los conflictos de la semana pasada estaba claro que se necesitarían nuevas conversaciones sobre política de precios. “Dada esta situación, ha quedado claro que mi permanencia como presidente ejecutivo de Petrobras ha dejado de ser positiva y no contribuirá a las alternativas que el gobierno debe considerar para seguir adelante”, dijo Parente en la misiva. El directorio de Petrobras eligió el mismo viernes al presidente financiero Ivan Monteiro como presidente ejecutivo interino, dijo una fuente de la empresa.

Más temprano, la firma había dicho que los otros ejecutivos de la compañía permanecerían en ella.

Cae 15% en Bolsa

Las acciones de Petrobras, el mayor productor de petróleo de Latinoamérica, cayeron 15% el viernes a 16.16 euros, borrando unos 45,000 millones de reales (12,000 millones de dólares) de la capitalización de mercado de la compañía. Los bonos de la empresa también cayeron. Las políticas de Parente habían ayudado a impulsar las acciones de Petrobras a un pico de varios años el mes pasado, pero un aumento de los precios internacionales del petróleo provocó enojo en las gasolineras brasileñas y llamados de políticos y sindicatos para que el ejecutivo se fuera.

Aun así, su renuncia pareció haber tomado por sorpresa al ya complicado gobierno de Temer. Una fuente presidencial de alto rango había dicho a Reuters el jueves que no se esperaba la decisión.

Un pilar clave de la campaña de Parente para cambiar el rumbo de Petrobras, aquejada por escándalos de corrupción, y una condición para que aceptara el puesto en el 2016 fue la libertad para controlar los precios, pues intentó alinearlos más estrechamente con los de los mercados internacionales mediante ajustes casi diarios.

Sin embargo, el domingo pasado Temer, que gobierna con índices de aprobación casi en mínimos, anunció planes para mitigar una huelga de camioneros que protestaban contra el alto costo del diesel, congelando precios del combustible sobre una base mensual y tomando otras medidas para reducir los precios a nivel local.

Brasil ve injustificados aranceles de EU; buscará otras soluciones

Los aranceles y cuotas que el gobierno de Estados Unidos empezó a imponer desde el viernes a las importaciones de acero y aluminio de Brasil “no se justifican”, dijo el gobierno de Michel Temer haciendo votos para encontrar otras “soluciones” a esa disputa comercial.

A partir del viernes, las exportaciones brasileñas a Estados Unidos de aluminio tendrán una sobretasa de 10% y las de acero estarán sujetas “a cuotas (máximas de importación), con base en la media de los últimos tres años”, dijeron en un comunicado conjunto la cancillería brasileña y el ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios.

La cuota para el acero semiacabado equivaldrá a 100% de esa media y los productos acabados como aceros inoxidables o tubos tendrán una cuota de 70% de esa media.

“El gobierno considera que la aplicación de las restricciones sobre las exportaciones brasileñas no se justifica y sigue abierto a construir soluciones que atiendan mejor las expectativas y necesidades de los sectores del acero y aluminio en Brasil y en Estados Unidos”, dice la nota.

Sin embargo, el gobierno “se reserva sus derechos en los ámbitos bilateral y multilateral”, señaló. Al igual que algunos países, Brasil estuvo temporalmente eximido de pagar los pesados aranceles de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio anunciados por el gobierno de Donald Trump para proteger sus industrias y negociaba desde marzo una exención.

El gigante latinoamericano, que representa alrededor de 14% de todas las importaciones estadounidenses de acero, reclamó ser exceptuado de esos aranceles alegando la complementariedad de las cadenas productivas.

Pero, a finales de abril, la administración de Trump dio un ultimátum a Brasil para elegir entre aranceles o cuotas, algo que fue evaluado por representantes de esos sectores.

El jueves, Donald Trump decidió no prolongar la exención temporal otorgada en marzo a la UE, México y Canadá, a los que impuso desde este viernes aranceles de 25% a sus exportaciones de acero a su país y de 10% a las de aluminio. (AFP)