Los accionistas de Renault, reunidos en asamblea general, aprobaron la renovación por cuatro años del mandato de Carlos Ghosn como presidente del constructor automotor francés, para el que el directivo prometió una vuelta a los beneficios en el 2011 a más tardar.

Ghosn, que desde el 2002 ya era administrador en el seno del grupo, asumió la dirección operacional en abril del 2005 y la presidencia el año pasado, sin dejar por ello la dirección de Nissan, el socio japonés de Renault.

La renovación de su mandato fue aprobada en 83.87 por ciento

Ghosn defendió ante el millar de accionistas presentes en la Defensa, el polo financiero de París, la alianza entre Renault y Nissan con Daimler, que acaba de ser cerrada y que fue recibida con escepticismo por accionistas del fabricante alemán.

"Con Daimler, entramos en el selecto club de grupos que producen más de 7 millones de automóviles por año", destacó el presidente de Renault.

En la asamblea general, los accionistas preguntaron a Carlos Ghosn, brasileño de origen libanés, cuándo volverá a tener beneficios netos Renault. Ghosn respondió: "en 2011 como muy tarde".

Renault forma parte de los grupos automotores más duramente afectados por la crisis, con una pérdida neta de 3,100 millones de euros (4,100 millones de dólares) en 2009, debida en su mitad a la participación en empresas asociadas como el japonés Nissan o el constructor sueco de camiones Volvo.

En cuanto al valor de la acción Renault, cuyo principal accionista es el Estado francés, se duplicó el año pasado, pero en el 2008 había sido dividida por más de cinco.

Los accionistas también se interesaron por la implantación de las instalaciones de producción. Hace unos meses, la idea de que Renault deslocalizara en Turquía la producción de su futuro Clio provocó indignación en Francia, y el mismo Ghosn fue convocado por la presidente francesa.

RDS