La sobrerregulación que existe en materia de prevención de lavado de dinero (PLD) y financiamiento al terrorismo para el sistema financiero, puede generar distintos efectos negativos, como el freno en la inclusión financiera en un país donde cerca de la mitad de la población no tiene acceso a servicios financieros formales, según un análisis de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef).

De acuerdo con el análisis que hace la Fundef respecto a la regulación que existe en el sistema financiero, existe el reto para la autoridad de eliminar los arbitrajes regulatorios en la materia y que afectan a distintos intermediarios del sistema financiero.

“Tener cada vez mayor regulación de PLD como un mecanismo para mitigar la falta de eficacia en la aplicación de la ley es muy oneroso para el país. Un impacto relevante es que (la regulación) frena la inclusión financiera”, se puede leer en el análisis.

El estudio abunda en que es necesario afinar algunos aspectos respecto al tema de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, por ejemplo, hacer una revisión de reglas de intermediarios específicos que hacen actividades de mayor riesgo y que no tienen un régimen tan detallado, como los centros cambiarios.

Asimismo, sugiere una homologación de las reglas antilavado para aquellos intermediarios que son participantes del sistema de medios de pago. “Por ejemplo, todos aquellos intermediarios que sean vía de acceso a operar SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios) o CoDi (cobro digital) deben tener el mismo estándar de identificación del cliente final”.

Según el análisis, en la última evaluación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el lavado de dinero a México, señaló el bajo número de casos detectados por las autoridades, lo que indica que hay deficiencias en el proceso de la detección de indicios de blanqueo de capitales.

En este contexto, el estudio acota que es necesario mejorar la capacidad de operación en las instituciones, por ejemplo, migrar de operaciones manuales y sistemas tradicionales al uso de herramientas de inteligencia artificial.

“(Se requiere) invertir en rediseñar los sistemas de almacenamiento de información para tener bases de datos integradas que permitan el uso de herramientas modernas”, detalla el análisis y añade que el uso de nuevas herramientas tecnológicos permitiría que las reglas como la identificación de personas bloqueadas en el sistema financiero y la detección de operaciones inusuales se vuelvan más operativas.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx