Carlos Slim Helú, presidente vitalicio de Grupo Carso, acusó que la regulación mexicana en telecomunicaciones ha mantenido detenidas las inversiones en el sector en los últimos seis años, al no obligar a los operadores a efectuar mayores gastos de capital ni permitir la entrada de Telmex al mercado de televisión de paga para ofrecer servicios convergentes.

“Nos seguimos quejando de dos cosas: que no se impulse el desarrollo de las telecomunicaciones: tenemos seis años con inversiones paradas y 20 o 25 millones de mexicanos que no tienen celular, porque si vamos a esos lugares tendríamos el 100% del mercado”, dijo.

Criticó, nuevamente, que AT&T y Telefónica “se la pasan queriendo subsidios de Telcel, de la red; ya tienen posibilidad de usar la red, pero ahora quieren precios especiales, es una pena que no inviertan y que el regulador no lo esté viendo”.

De la Red Compartida, recientemente puesta en operación, comentó que, a pesar de que se dijo que invertiría en las zonas marginadas, “resultó que se vino a las zonas donde estamos todos. Falta más inversión, impulsarla y que nuestros competidores inviertan”.

Acerca del mercado consolidado de telecomunicaciones fijas (telefonía y banda ancha), el empresario dijo que la regulación asimétrica que aplica el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) ya ha surtido efecto, pues a la fecha la participación de Telmex está poco arriba de 40 por ciento.

“Telmex ya tiene cuarenta y tantos por ciento de participación. Si se suma banda ancha, clientes de teléfono y televisión de paga (sic), la participación de Telmex ya anda como en 42 o 43%”, dijo el empresario.

En el 2014 el IFT hizo la declaratoria de preponderancia de Telmex en el mercado de telecomunicaciones y de Televisa en el mercado de radiodifusión debido a la posición dominante de ambas en sus respectivos mercados.

La reforma constitucional en telecomunicaciones del 2013-2014 ordenó la imposición de una regulación asimétrica a las empresas preponderantes con el propósito de otorgar mejores condiciones de competencia a las demás empresas del sector.

En virtud de lo anterior, se establecieron obligaciones especiales para las empresas preponderantes, como abrir su infraestructura de redes y transmisión a sus competidores —a precios regulados—, aplicar tarifas asimétricas para la terminación de llamadas o la separación funcional, que es el caso de Telmex.

Sobre este último punto, Gabriel Contreras, presidente del IFT dijo que en la separación funcional de Telmex y Telnor no hay marcha atrás.

El funcionario explicó que: “la desagregación del bucle local y la separación funcional son medidas establecidas en la ley”.