La polémica refinería Abreu e Lima, que comenzó a ser construida hace ocho años en el noreste de Brasil y cuyo presupuesto se multiplicó casi por 10, generará pérdidas a Petrobras por 3,200 millones de dólares, según datos de una auditoría interna que publicó el diario Folha de Sao Paulo.

La construcción de la refinería Abreu e Lima, la obra más cara de Brasil en curso, pasó de un presupuesto inicial de 2,400 millones de dólares en el 2005 a los 18,500 millones de dólares que se calculan ahora, según publica el diario este domingo.

A consecuencia de este aumento, se desplomaron igualmente los beneficios que Petrobras esperaba recaudar de la refinería. De los 1,100 millones de dólares en beneficios que se proyectaron en el 2006 se pasó a los 3,200 millones de dólares en pérdidas que determina ahora la auditoría interna de la estatal.

La petrolera brasileña se encuentra inmersa en un gran escándalo de corrupción por el que están siendo procesadas 39 personas, incluidos varios exdirectivos, y que movió unos 4,000 millones de dólares en sobornos y sobrecostes en la última década.

La escalada de gastos, según la investigación de Petrobras, se generó por errores en la gestión, la variación cambiaria y por la salida del proyecto de la petrolera estatal venezolana PDVSA, socia inicialmente de la estatal brasileña para construir la inmensa refinería Abreu e Lima.

El exdirector de Refinación y Abastecimiento de Petrobras entre el 2004 y el 2012, Paulo Roberto Costa, acusado de lavado de dinero y actualmente en prisión domiciliaria, es sospechoso de haber desviado recursos destinados a la refinería. Parte de las propinas que recibió podrían haber acabado en manos de políticos.

Petrobras pagó millones de dólares de más a empresas contratadas para las obras, determinó en setiembre un informe del Tribunal de Cuentas.

La continuidad de la construcción fue aprobada por el consejo directivo de Petrobras en el 2012, encabezado por la actual presidenta Maria das Graças Silva Foster, cuando los costes se tasaron en 17,100 millones de dólares. En aquel momento no se cuatificaron, sin embargo, las pérdidas que generaría, según fuentes anónimas del consejo de Petrobras citadas por Folha.

Si se comprueba que los administradores actuaron de mala fe u omitieron datos podrían ser multados o sancionados con la prohibición de gestionar empresas con acciones en bolsa.

Petrobras comenzó en el 2007 a construir en solitario la inmensa refinería Abreu y Lima, en el puerto de Suape (Pernambuco), la primera que Brasil construye en 30 años y que inicialmente había sido proyectada con la estatal venezolana PDVSA.

A partir de 2015, cuando se concluya la segunda fase de las obras, la refinería tendrá capacidad para procesar 230,000 barriles diarios de petróleo pesado; el diésel que podrá producir equivale a 17% de la demanda nacional.

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