El Plan Quinquenal de Gasoductos del gobierno federal prolongará la posición de México como importador neto de gas natural en el mediano plazo, dejando a Petróleos Mexicanos (Pemex) con cada vez menor participación en el sector; además, no se verá atado a los bajos precios actuales del gas, con lo que se prepara el terreno para incrementar el comercio con el Pacífico rumbo al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), aseguró a El Economista Guillermo Bilbao, director en México de PA Consulting Group.

Según el analista, algunos gasoductos estratégicos del Plan Quinquenal de Gasoductos, como el transístmico que irá de Jáltipan, Veracruz, a Salina Cruz, Oaxaca, o el gasoducto social de Salina Cruz a Tapachula, Chiapas, coadyuvarán en un aumento productivo del sur del país, que a su vez permitirá aumentar el comercio con el Pacífico y consolidar al país como región de intercambio dada la posición estratégica de México por su cercanía con Estados Unidos.

El corredor transístmico se alinea con las necesidades geográficas estratégicas de México rumbo al TPP al llevar energía a precios competitivos en una zona que requiere industrialización para convertirse en un corredor comercial natural , aseguró. El rol de Pemex en la construcción de por lo menos 8,400 kilómetros adicionales en la red nacional de gasoductos será prácticamente marginal, ya que la estatal fungió como palanca para la puesta en marcha de la red existente de casi 12,000 kilómetros y ahora debe concentrarse en otras áreas con mayor rentabilidad como la extracción de crudo; en tanto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tendrá un papel más activo por lo menos en el corto plazo, aunque los planes prevén que poco a poco se aparte también de esta actividad para dejar la red en manos de privados, consideró.

Respecto del anclaje con los bajos precios internacionales del gas para el diseño de estos planes, consideró que un alza de hasta el doble del precio spot del gas natural no limitará los planes gubernamentales para llegar a 20,900 kilómetros en el 2019, pues los proyectos tienen un componente social y de crecimiento económico, y compiten con los precios del combustóleo, cuyo costo por megawatts hora es 2.5 veces más alto, en el caso de los gasoductos de la CFE. Además, tecnologías como la cogeneración y los ciclos combinados ampliarán estos umbrales de precios haciendo rentables los proyectos, por lo que consideró viables las inversiones cercanas a los 14,000 millones de dólares que se estiman para la ejecución de estos proyectos.

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