La calificadora HR Ratings consideró que será hasta el 2023 cuando los niveles de aforo e ingresos de los 32 tramos carreteros que monitorea volverán a los niveles del 2019, que son un reflejo del sector, debido a los impactos de la pandemia que aún están presentes.

En videoconferencia, su director de Finanzas Públicas e Infraestructura, Roberto Ballinez, estimó que al cierre del 2020 se habrá registrado una caída promedio del 10% respecto al año previo, en donde el tráfico de autobuses de pasajeros está mostrando una muy lenta recuperación (a pesar de su baja participación respecto a la de automóviles y camiones).

Dicho impacto, dijo, pudo ser absorbido por las empresas concesionarias que, contrario a otras actividades, por su estabilidad financiera no tuvieron que solicitar deuda.

“Hasta el tercer trimestre del año pasado las cosas iban muy difíciles, principalmente por el confinamiento de abril a junio. Aunque en el cuarto trimestre haya números positivos, la caída estuvo ahí y en diciembre el semáforo rojo en varias partes del país volvió a impactar”, explicó.  

Entre las autopistas que monitorea puntualmente HR Ratings están: Monterrey-Cadereyta, Monterrey-Saltillo, Santa Ana-Altar, Amozoc-Perote, México-Puebla, el Circuito Exterior Mexiquense, Perote-Xalapa, Arriaga-Ocozocoautla y el Túnel de Acapulco.

Las caídas del confinamiento

La mayor caída en el nivel de aforo de las infraestructuras que monitorean ocurrió en abril del 2020: el 52.1%, respecto a igual mes del año previo, en la zona norte, el 50.3% en la zona sur-sureste y el 44.1% en la zona centro.

En cuanto a ingresos, en abril la zona más afectada fue el sur-sureste con una caída del 40.8 por ciento.

De acuerdo con la calificadora, para que el proceso de recuperación pueda mantenerse estable y retomar su senda de crecimiento en el 2023 hay que observar con atención la actividad económica de EU, porque de ello dependen las exportaciones carreteras y el comportamiento de los semáforos epidemiológicos.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx