Guadalajara, Jal.- En tiempos de recortes presupuestales lo que hay que buscar es que los retornos sobre la inversión sean más grandes, y ello lo vamos a obtener invirtiendo más en innovación, tecnología y metodologías, comentó Bram Govaerts, director adjunto del Programa Global de Agricultura de Conservación en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT).

En el marco del Foro Global Agroalimentario 2015 en su edición XII, consideró que hay dos grandes oportunidades por hacer en la Cruzada Nacional Contra el Hambre, aprovechar la metodología de Masagro, que consiste en conectar técnicos con infraestructura de generación de conocimiento para que los pequeños productores tengan productividad; y dos, invertir fuerte en los QPM .

NOTICIA: Baja a presupuesto en el campo llevaría a desaceleración

QPM es un maíz de alta calidad proteínica, ya que contiene lisina y el triptófano, dos de los ocho aminoácidos indispensables para el humano. La lisina, ayuda en la coordinación de las señales nerviosas para el funcionamiento mental, y permite que el calcio se deposite en los huesos, fortaleciéndolo y evitar con la edad, fracturas. El triptófano, ayuda a que el propio cuerpo construya sus proteínas, así reponga células nuevas, se desarrollen los músculos, tejidos, órganos del cuerpo, el cabello, las uñas.

Cabe señalar que el QPM no es un grano transgénico, debido a que no le es implantado ningún químico o gen ajeno a la estructura natural del vegetal.

Bram adelantó que ya han tenido pláticas con los titulares de las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa); y Desarrollo Social, José Eduardo Calzada Rovirosa y José Antonio Meade, respectivamente, con quienes buscan que los trabajadores locales de la tierra del maíz que hay en el país trabajen con QPM.

NOTICIA: Paquete Fiscal para 2016, ligero en cambios: SAT

Anteriormente el maíz QPM, se había distribuido en la Sierra de Puebla y Oaxaca, tiempo en que se redujeron los niveles de desnutrición en la zona.

México debería hacer una alta inversión en el sector público en la inversión de biotecnología, para que instituciones como el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), Instituto Nacional de Investigadores Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Infap), la Universidad de Chapingo, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) tengan conocimiento de organismos genéticamente modificados para que no sea sólo el sector privado el que cuente con él.

NOTICIA: Miscelánea fiscal, aprobada y pasa al Ejecutivo

Señaló que para generar el 75% de la producción nacional de maíz y trigo se puede obtener a través de mejoramiento convencional, todavía el centro y sur de país puede aprovechar la biodiversidad que existe para aumentar los rendimientos y abastecer el mercado , concluyó Bram Govaerts.

[email protected]

mac