El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) acordó lanzar esta mañana, en Nueva York, una oferta de compra por hasta 1,800 millones de dólares, de los bonos que se emitieron para construir el Nuevo Aeropuerto Internación de México (NAIM), que sumaron un total de 6,000 millones de dólares, para generar certidumbre en los mercados, en los inversionistas y preparar su cancelación.

Los rendimientos de esos papeles se han disparado en medio de la incertidumbre después de que el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunciara la cancelación del aeropuerto durante el periodo de transición al nuevo Gobierno, que entró en funciones este sábado.

Con dicha medida, se pretende “mandar un mensaje claro a calificadoras que han afectado las calificaciones crediticias del gobierno federal y de Petróleos Mexicanos (Pemex)”, refiere la minuta de la primera sesión de nuevo Consejo de Administración del grupo presidido por el secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, que se realizó.

La recompra, se informó, no se hará con intercambio de Certificados de la Tesorería de la Federación, ya que esto afectaría la deuda soberana, además de que no es necesario ya que se cuenta con el sólido respaldo de los ingresos de la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), que hace de los bonos un instrumento muy sólido. La oferta se hará válida en los siguientes 20 días hábiles y se busca que haya suficientes propuestas de aceptación para poder anunciar el cierre de la operación del NAIM en la segunda quincena de diciembre. En tanto, los trabajos de construcción se mantendrán.

Además, se pretende que cuando se presente el paquete presupuestal para el 2019 ya se tenga resulto el tema del aeropuerto, con certidumbre y claridad.

La oferta, en subasta desde 0.90 dólares y hasta par de los bonos (un dólar), es considera como un trato justo para los inversionistas, porque luego de que se anunció la cancelación del principal proyecto de infraestructura aeroportuario del país “se entró en un periodo de incertidumbre que hizo sufrir a los bonos para el financiamiento del mismo y se incrementó al no haber una posición oficial de parte de las autoridades salientes”.

Como resultado, los bonos bajaron hasta 0.77 dólares en su base par de un dólar, la calificación crediticia se redujo y hubo contaminación hacia la calificación del gobierno federal y Pemex.

A mitigar riesgos

El financiamiento para la construcción del aeropuerto fue diseñado como una estructura mixta de recursos, públicos y privados, con la cual se buscó que los flujos del actual y futuro aeropuerto, la TUA, sirvan para financiar el proyecto.

Así, se optó por la emisión de bonos. El 29 de septiembre del 2016 se colocaron los primeros en los mercados internacionales de capitales por un monto de 2,000, millones de dólares a dos plazos: uno por un monto de 1,000 millones de dólares a un plazo de 10 años y tasa de interés de 4.25% anual, y otra por un monto de 1,000 millones de dólares a un plazo de 30 años y tasa de interés de 5.50% anual.

Y el 20 de septiembre del 2017 se hizo una segunda colocación por 4,000 millones de dólares a dos plazos: uno por un monto de 1,000 millones de dólares a un plazo de 10 años y tasa de interés de 3.875% anual y otra por un monto de 3,000 millones de dólares a un plazo de 30 años y tasa de interés de 5.50% anual.

En la minuta de la reunión del GACM se afirma que dichos bonos “se emitieron bajo la ley de Nueva York, que posibilita calificar los bonos en default técnico en ciertos casos. El riesgo más serio para las cuatro series de bonos del NAIM es el anuncio oficial de la cancelación del proyecto. Hasta hoy sólo eran declaraciones de ciudadanos, pero el lunes (hoy) ya será posición de la autoridad”.