Un día después de aprobar los cargos para la destitución del presidente Donald Trump, la Cámara de Representantes aprobó este jueves el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Con ello, Trump se acerca a su promesa de campaña de actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aunque con cambios significativos agregados por los demócratas, como el forzar el cumplimiento del nuevo acuerdo comercial, en especial las disposiciones laborales.

El proyecto de ley para implementar el T-MEC se aprobó con una votación de 385-41 por la Cámara de Representantes. Ahora, el T-MEC deberá ponerse a consideración del Senado de Estados Unidos, donde el Partido Republicano es mayoría.

En una primera reacción, el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, destacó que el T-MEC fue ratificado “abrumadoramente” y que Trump cumplió con ello su promesa de actualizar el TLCAN.

“El presidente Trump cumple su promesa de remplazar el fallido TLCAN con un acuerdo comercial mucho mejor. Gracias a su liderazgo y al trabajo de los republicanos y demócratas en el Congreso, el T-MEC representa el estándar de oro en la política comercial de Estados Unidos y será la plantilla para los acuerdos comerciales de Estados Unidos en el futuro”, dijo Lighthizer.

A principios del próximo año comenzará formalmente la campaña presidencial en Estados Unidos, cuyas elecciones se realizarán el 3 de noviembre del 2020.

Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes, indicó que demócratas ratificaron el T-MEC considerando su efecto positivo para la economía estadounidense, sin importar el beneficio colateral para la campaña presidencial de Trump.

En sus calificaciones, Trump pasó de afirmar que el “TLCAN es el peor acuerdo comercial que Estados Unidos ha signado” (noviembre del 2016), a que el “T-MEC será el más moderno, actualizado y balanceado acuerdo comercial en la historia de nuestro país” (octubre del 2018).

“Tomaremos el crédito por ello (la ratificación), porque lo que (Trump) propuso no llenó la factura de lo que acaba de describir (un mejor tratado). Algunos de ustedes que se preocuparon por la sustancia en el pasado han preguntado si aprobaríamos eso, porque sería tener lo que llamamos beneficio colateral para el presidente. No me importa eso”, comentó Pelosi a una pregunta expresa de un reportero en una conferencia de prensa. “Así que esto no se trata de él. Se trata de trabajadores estadounidenses, se trata de ser buenos vecinos en nuestro hemisferio”, indicó.

Como parte de los cambios introducidos al final por los demócratas en el T-MEC, un país no podrá bloquear la formación de un panel de solución de controversias y se eliminó la protección a los datos de patentes de biomedicinas, que se había propuesto por 10 años.

También se convino establecer paneles laborales expeditos para ciertas cuestiones laborales y que sólo después de tres casos, la pena podía resultar en un bloqueo comercial a la instalación infractora.

“La discusión, que llevó algo de tiempo convencer a la sdministración y a los demás países, fue que no íbamos a avanzar hasta que tuviéramos la aplicación más estricta posible del acuerdo comercial”, dijo Pelosi.

También expresó estar contenta porque el presidente de la AFL-CIO, Richard Trumka, reconoció que las reglas comerciales en Estados Unidos “ahora serán justas”.

Una vez aprobada por ambas cámaras en Estados Unidos, la legislación de implementación se remitirá a la Casa Blanca para su promulgación mediante decreto presidencial. En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó en un tuit: “Ya se aprobó el T-MEC en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. 385 votos a favor, 41 en contra y cinco abstenciones. Estamos bien y de buenas”. La Secretaría de Economía enfatizó que con la ratificación del T-MEC, Estados Unidos muestra su interés por integrar a la región. “Con este paso, Estados Unidos envía un mensaje contundente sobre la importancia que otorga a la integración económica de América del Norte”, refirió, en un comunicado. En lo que respecta al proceso de aprobación en Canadá, la Cámara de los Comunes inició el 12 de diciembre pasado un periodo de discusión (21 días) de su propia ley de implementación con miras a su discusión en la Cámara de los Comunes y en el Senado canadiense, respectivamente.

Se espera contar con la aprobación a la ley de implementación canadiense a más tardar en abril del 2020.

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