En el 2012, 25 de las 32 entidades federativas del país no generaron los empleos suficientes para atender el crecimiento de la demanda laboral, medido mediante el aumento de la Población Económicamente Activa (PEA).

De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), sólo Guerrero, Tamaulipas, Distrito Federal, Chihuahua, Durango, Morelos y Jalisco crearon las plazas necesarias para atender a los habitantes que se incorporaron al mercado laboral durante año pasado.

Los 25 estados que se rezagaron estuvieron liderados por Chiapas, que sólo registró en los libros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) 6,571 empleados, cuando su PEA aumentó en 103,491, es decir, sólo generó fuentes de ingresos para 6.4% de la población adicional que buscó donde colocarse.

Le siguió Hidalgo, con sólo 8.9%; Oaxaca, con 14.6%; Tlaxcala, con 17.1%; Baja California Sur, con 17.2%; Puebla, con 18.1%, y Quintana Roo, con 19.8 por ciento.

No sólo se han generado empleos insuficientes en el país, sino también de baja calidad, es decir, con salarios que no tienen el poder adquisitivo suficiente para costear la vida diaria de la población , comentó Óscar Jiménez, analista de Multiva.

Para el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, Jesús Sánchez Arciniega, el reto no sólo es aumentar las ofertas de empleo, sino mejorar las condiciones de contratación. Con ello, dijo, no sólo me refiero a sueldos, sino a acceso a salud, horas de trabajo y la existencia de contrato laboral de por medio.

Para José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey, la reforma laboral que se aprobó en México lejos de ayudar podría traer más problemas al democratizar la precariedad del empleo; es decir, provocar una ola de bajos salarios al tener esquemas flexibles de contratación.

TRABAJO EVENTUAL, LA CONSTANTE EN EL MERCADO

En la administración presidencial anterior, en 13 de las 32 entidades federativas del país el trabajo eventual representó al menos 30% de la generación de empleo formal, según registros de la STPS.

En México, durante el periodo se crearon 2 millones 383,551 plazas; es decir, cerca de 50% de las necesidades reales que tiene el país, si consideramos que cada año se suman a las filas del mercado laboral (medido por el aumento de la PEA) al menos 800,000 personas (4.8 millones en un sexenio). Del total, poco más de 29% fue trabajo temporal.

Tlaxcala se colocó como la meca del empleo eventual. Del 2006 al 2012, el total de los registros que sumó se registraron bajo ese régimen. En total, creó 7,901 empleos temporales; sin embargo, registró una pérdida de 2,038 de tipo permanente.

Le siguió Chihuahua. Por cada 100 registros que sumó a los libros del IMSS, 97 fueron temporales. En la lista también destacan Tamaulipas, con 67.5%; Quintana Roo, con 61.4%, e Hidalgo, con 45 por ciento.

En contraste, Chiapas registró la menor participación de trabajo eventual en su fuerza laboral, con apenas 8.9 por ciento. Le siguieron Yucatán, Aguascalientes, Baja California, Sonora, Nayarit, Baja California, Guerrero y Campeche, todos con menos de 19 por ciento.

fernando.franco@eleconomista.mx