Canadá es "optimista" sobre las conversaciones clave que avanzan este miércoles con Estados Unidos para concretar un renovado TLCAN tras el acuerdo de principio alcanzado entre Washington y México

Al llegar a la oficina del representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland destacó el "acuerdo de alto nivel" alcanzado con Estados Unidos en la primavera boreal, así como el trato anunciado el lunes con México.

"México ha hecho algunas concesiones importantes, que serán realmente buenas para los trabajadores canadienses. Sobre esa base, somos optimistas de tener algunas conversaciones productivas muy buenas esta semana", aseguró Freeland.

Por su parte el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, declaró su compromiso con un TLCAN 2.0, pero advirtió que firmará un acuerdo siempre y cuando sea "bueno" para su país.

Dos se perfilan como los puntos conflictivos entre Ottawa y Washington: la apertura del protegido sector lácteo canadiense y la modificación del capítulo 19 de solución de controversias en prácticas desleales, dos pretensiones de Estados Unidos que Canadá rechaza.

Resolución de controversias y exportaciones, freno para el TLCAN

Canadá estaría dispuesto a abrir un poco su sistema de control de suministro en lácteos con tal de mantener un mecanismo de resolución de controversias dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El Capítulo 19 de resolución de controversias ha sido una gran herramienta para Canadá en la negociación comercial ante Estados Unidos, ya sea en sus exportaciones de madera para construcción, aviones, carne de cerdo, magnesio, cerveza, cemento y, recientemente, la imposición de aranceles a sus ventas de acero y aluminio.

Bajo este Capítulo se han presentado querellas contra Canadá sobre el supuesto subsidio a la producción de maderas blandas, pero los paneles binacionales han fallado en la mayoría de los casos a favor de Ottawa.

De acuerdo con un estudio de la firma canadiense de abogados comerciales Riyaz Dattu, de los 47 casos presentados por Canadá y México contra Estados Unidos el Capítulo 19, 36 fueron decididos en forma unánime contra Washington por los cinco panelistas nombrados para resolver la controversia.

Desde el inicio de las renegociaciones del TLCAN, el año pasado, la delegación estadunidense pidió la desaparición de este capítulo y proponía substituirlo por tribunales en cada país, pero en el “entendimiento” comercial con México anunciado este lunes, el Capítulo 19 quedó fuera.

Para el gobierno canadiense el Capítulo 19 ha sido de gran importancia, incluso desde que se negociaba el acuerdo bilateral con Estados Unidos que precedió al TLCAN.

En 1987, cuando se negociaba el acuerdo comercial bilateral Canadá-EUA, éste se negaba a la inclusión del Capítulo 19, por lo que los negociadores canadienses abandonaron la mesa de diálogo. La divergencia tuvo que ser resuelta a nivel de los mandatarios, Brian Mulroney y Ronald Reagan, y el Capítulo 19 quedó incluido en el acuerdo bilateral y también en el trilateral con México (1994).

En estos tres días cruciales para el comercio trilateral de Norteamérica, Canadá buscaría también preservar las salvaguardas para la industria cultural y evitar más duras protecciones a las patentes farmacéuticas, según información adelantada este miércoles en medios canadienses.

Las concesiones de Canadá tendrían un alto costo para la industria de lácteos, por lo que el gobierno federal ha comprometido más de cuatro mil millones de dólares para apoyar a los granjeros productores de leche que se verán afectados por la concesión en esta industria comprometida por Ottawa en el Acuerdo Global y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).

Dentro del CPTPP Canadá creó 20 nuevos contingentes arancelarios (TRQs) que permiten la importación gradual de cantidades limitadas de productos lácteos, aves de corral y huevos, y que se implementarán gradualmente entre 11 y 19 años.

La leche de la discordia

El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, confió en que Canadá acepte los términos negociados con México, pero, al igual que Trump, advirtió que de no prosperar un trato con Ottawa, Washington podría optar por el camino bilateral.

"Creo que tendremos éxito, pero nuevamente, si no lo logramos, seguiremos adelante con México y luego llegaremos a un acuerdo por separado con Canadá", señaló.

Trump cuestiona los aranceles que Canadá impuso a productos lácteos, que pueden alcanzar hasta un 300%, en tanto Trudeau rechaza la demanda estadounidense de abrir el mercado de la leche.

El gobierno de Trump dijo que notificará al Congreso el viernes sobre el acuerdo con México, lo cual permitiría cumplir el plazo de 90 días requerido para que el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto pueda firmarlo antes de entregar el poder el 1 de diciembre.

Si se pretende que sea sellado por Peña Nieto, el texto de un TLCAN 2.0 debe estar listo para el 30 de septiembre, señalaron legisladores y exfuncionarios comerciales estadounidenses, subrayando que la Casa Blanca no tiene autoridad para reemplazar el TLCAN por un acuerdo comercial binacional.