El gobierno federal logró un avance “legal” en la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, Estado de México, luego de que el Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México publicó la resolución que revoca una suspensión definitiva obtenida por el colectivo #NoMásDerroches para iniciar los trabajos.

En respuesta, el grupo al que pertenece Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y la Coparmex, entre otros, solicitó formalmente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) atraiga el caso y se haga cargo de resolver un asunto, en el que se definirá el futuro de uno de los proyectos de infraestructura más importantes en la historia del país.

Entre los argumentos de su petición están los siguientes: se debe o no suspender el inicio de obras públicas de gran importancia cuando es evidente que no cumplen con los requisitos legales y si en el juicio de amparo el Poder Judicial está facultado para proteger a la Hacienda Pública y para velar que el gasto público se ejerza con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez.

Tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, en Texcoco, el colectivo inició un proceso legal en su defensa que implicó la solicitud de más de 140 amparos, los cuales derivaron en nueve suspensiones definitivas, de las cuales dos quedaron sin efecto tras la autorización ambiental que recibió la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), por lo que aún quedan pendientes por resolver seis en los siguientes días, en el mismo juzgado encabezado por el juez Juan Carlos Guzmán.

Tras la publicación del acuerdo que resuelve como procedente y fundada la solicitud de modificación o revocación de la suspensión definitiva, la revocación de la suspensión definitiva otorgada en la resolución interlocutoria niega la suspensión definitiva de los trabajos de construcción en las instalaciones militares. #NoMásDerroches difundió un comunicado en donde destaca que hubo “presiones” del Poder Ejecutivo.

“Ante esta intervención desmedida, el juez Quinto ha modificado su criterio y, a pesar de que otorgó en un inicio suspensiones en contra de la construcción del aeropuerto, ahora niega las mismas con base en nuevas” reflexiones jurídicas. El día de hoy revocó una suspensión definitiva otorgada previamente en atención a que la Sedena considera que el proyecto aeroportuario es una instalación estratégica”, se menciona en el texto.

Así, se agrega, el juez estimó que es válido el inicio de la construcción del aeropuerto por “seguridad nacional” a pesar de que aún no existen estudios en materia de seguridad aérea y factibilidad aeronáutica, costo-beneficio, de impacto arqueológico-cultural y de impacto social.

Dicha argumentación se deriva de la solicitud que hizo la Secretaría Técnica del Consejo de Seguridad Nacional, el pasado 29 de agosto, para determinar, por primera ocasión, que todas las instalaciones del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana se incluyan en el inventario de la infraestructura estratégica del país, con lo que inició el proceso para solventar las suspensiones existentes.

¿El acto reclamado?

La suspensión revocada corresponde a un amparo iniciado por Gerardo Carrasco, director jurídico de MCCI y de la asociación civil Despacho de Investigación y Litigio Estratégico, aunque el acto reclamado que se menciona en la lista de acuerdos (omisión de realizar la evaluación de impacto social de base militar uno, Santa Lucía), no corresponde a la realidad, lo cual no modifica el sentido de la decisión del juez.

“En la página (web) del Consejo de la Judicatura Federal hay un error en el registro del expediente 1233/2019, porque el acto reclamado no es la consulta de impacto social sino la autorización de impacto ambiental y la omisión de las autoridades de cumplir con el artículo 34 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente”, comentó el abogado.

Desde su perspectiva, la suspensión obtenida en un juzgado del Estado de México —que luego llegó a la Ciudad de México— fue por un proceso en contra de los efectos y consecuencias de la autorización de impacto ambiental del proyecto.

“Lo que pasa es que, aunque se emitiera la autorización, era contraria a principios de materia ambiental, por eso me dieron la suspensión definitiva”, agregó.

Por la tarde de este martes, en la cuenta de Twitter de #NoMásDerroches, se reiteró: “Hasta el momento no existen estudios en materia de seguridad aérea y factibilidad aeronáutica, costo-beneficio, de impacto arqueológico-cultural y de impacto social para poder hacer un proyecto en Santa Lucía, de acuerdo con lo establecido en la ley”.

Obras iniciarán al resolverse amparos, reitera AMLO

El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que las obras de construcción del Aeropuerto Internacional en Santa Lucía (AISL) comenzarán de inmediato, y éste quedará terminado totalmente en el 2021.

“Sería muy bueno que lo más pronto posible se resuelva lo de los amparos para que podamos construir el aeropuerto en Santa Lucía y cumplamos con los tiempos”, sostuvo.

En Palacio Nacional, previo a conocerse que el juez quinto de distrito en Materia Administración de la Ciudad de México, Juan Carlos Guzmán Rosas, revocó la primera suspensión que impedían las obras del AISL, el presidente López Obrador solicitó a los jueces resolver en definitiva sobre los amparos interpuestos por el colectivo #NoMásDerroches y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad.

“Y estoy seguro que una vez que se resuelvan los amparos, va a iniciar el trabajo, ya están todos los proyectos; y vamos avanzar mucho y vamos a cumplir con el compromiso de que en el 21 esté construido el nuevo aeropuerto”, añadió López Obrador.

Por su parte, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) afirmó que no es posible preservar las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en Texcoco, debido a que, tarde o temprano, quedarán hundidas.

Calificó como una “barbaridad” la posibilidad de un juez le ordene al gobierno federal preservar dichas obras. Incluso, aseveró que lo construido en Texcoco ya está hundido por varios centímetros.

“Es una cantidad enorme de gasto, de concreto, de pilotes, todo está enterrado. Eso no se puede preservar así, por las propias condiciones del terreno; es un terreno que se hunde, que sube, que baja, que se mueve diferencialmente”, comentó. (Con información de Jorge Monroy)

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