La decisión del presidente Donald Trump de retirar a Estados Unidos del pacto nuclear con Irán amenaza negocios de grandes corporaciones, entre ellas Boeing, Airbus y General Electric (GE).

Los dos gigantes de la aeronáutica se contaban entre las empresas que autorizadas por el departamento del Tesoro de Estados Unidos a realizar negocios en Irán bajo una estricta supervisión luego de que en el 2015 se pactó el levantamiento de sanciones a Teherán.

Aún con ese relajamiento, Washington mantuvo un embargo a ciudadanos estadounidenses para hacer negocios en Irán y prohibió a entidades iraníes utilizar el sistema financiero estadounidense.

El gobierno de Trump dio este marte a las empresas un plazo de entre 90 y 180 días para reducir los actuales contratos.

Esta es una lista de empresas afectadas:

Boeing y Airbus

Las compañías aeronáuticas eran tal vez las más beneficiadas por el acuerdo con Irán, el cual le reconocía a ese país la necesidad de modernizar su flota de aviones.

Boeing anunció en diciembre de 2016 un acuerdo para vender 80 aviones a Iran Air por 16,600 millones de dólares. En abril de 2017 también anunció la venta a otra aerolínea iraní de 30 Boeing 737 MAX por 3,000 millones de dólares y con derecho a comprar otros 30.

Boeing ha dicho que los contratos cerrados con Irán aseguraban decenas de miles de empleos. La empresa dijo este martes que seguiría la política de Estados Unidos respecto a Irán.

El coloso europeo de aviación Airbus también había anunciado ventas a otras dos aerolíneas iraníes por un total de 100 aparatos.

Por contar con capacidad industrial en Estados Unidos, Airbus quedó también sujeta a las sanciones de Washington.

GE, Volkswagen, Total, PSA

Filiales de General Electric (GE) fuera de Estados Unidos recibieron desde el 2017 contratos por decenas de millones de dólares para vender equipamiento para la industria petrolera y petroquímica, según documentos bursátiles del 1 de mayo.

La petrolera francesa Total, en tanto, quedó ante el riesgo de perder un contrato para desarrollar el campo petrolero iraní South Pars tras la decisión de Trump.

Total ha advertido que su posición en el proyecto depende de la mayor amplitud del acuerdo nuclear con Teherán.

La alemana Volkswagen anunció en el 2017 la reanudación de sus ventas de vehículos en Irán. La empresa está actualmente enfrentando litigios por el escándalo de autos trucados para eludir los controles de contaminación en Estados Unidos, uno de sus mayores mercados.

El fabricante francés de autos PSA Peugeot Citroen acordó el año pasado la venta de vehículos en Irán y desde entonces ha reportado crecientes ventas en ese mercado.

PSA ha mostrado interés en volver al mercado de Estados Unidos, una meta que le obligará a repensar sus planes para Irán.

Viajes y hoteles

British Airways y Lufthansa, que han reanudado sus vuelos a Teherán, estarán enfrentadas al dilema de mantener ese negocio o mantener los vuelos internacionales a Estados Unidos.

El mismo problema lo tienen la cadena francesa de hoteles Accor que abrió uno en Irán en el 2015, así como la cadena española Meliá Internacional y Rotana Hotels de Emiratos Arabes Unidos.

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