Todo un año lleno de desvelos, prisas, esfuerzos, frustraciones y tiempo invertido para cumplir responsabilidades. Pero, ¡por fin! Llegó ese día tan esperado: el aguinaldo cayó a tu bolsillo. Y como cayó, se fue…

Para que no baste una ida al centro comercial y el poder mágico de tu firma lo desaparezca en una hora, aquí te dejamos el paso a paso de cuál es el mejor uso de tu aguinaldo.

¡Te costó un año ganarlo!

1. Haz un presupuesto

Para que tu aguinaldo no se vaya como agua, haz un presupuesto de tus ingresos y gastos. 

No dispongas de dinero que aún no recibes

2. Destina tu aguinaldo

Con la llegada del aguinaldo, da prioridad a saldar deudas y así empezar un año nuevo con finanzas personales sanas. Si después de esto te sobra dinero, destínalo al ahorro.

También es válido destinar parte de tu aguinaldo, o la totalidad del aguinaldo en el caso de que no tengas deudas que cubrir, para comprar un bien duradero (tiempo de vida mayor a tres años) ya que se convertirá en una verdadera inversión.

3. No a los gastos cotidianos

No destines tu aguinaldo a hacer gastos cotidianos como comprar despensa, pagar comidas en restaurantes, etc. Ni si quiera lo toques con el pretexto de que después lo recuperas. Eso no pasará por una sencilla razón: los gastos cotidianos siguen corriendo.

4. No a las tarjetas de crédito

En temporada de fiestas, cuando tu cartera está más cargada, lleva contigo únicamente la tarjeta de crédito que requieres. De lo contrario tu mente sabe inconscientemente que tienes más dinero y las firmas no serán un problema.

Identifica si compras por necesidad o por impulso

5. No a la compra de regalos o cena navideña

Un intercambio está muy bien pero, ¿entrar a 5? No siempre el afecto se demuestra con un regalo, o un regalo necesariamente costoso. 

Los momentos o detalles pueden valer más que un regalo

Lo más sano es entrar a un intercambio y no llenarse la cabeza, y vaciar la cartera, pensando en regalarle a cada integrante de tu familia, amigos y oficina. Cada quién tiene sus propios gastos. 

Los regalos, al igual que la cena de navidad, cuentan como un gasto corriente que debes de prever desde un mes antes.

6. Haz crecer tu aguinaldo

Haz crecer un año de esfuerzo. No guardes tu dinero abajo del colchón o en la alcancía.

Asesórate con un financiero, o con las instituciones, para invertir tu dinero ya sea en ahorro voluntario en tu Afore, CETES, fondos de inversión, etc. Puedes invertir desde $1,000.

La fórmula de cualquier inversión siempre debe ser:

Rentabilidad + Liquidez + Seguridad + Estabilidad

26% de los mexicanos destinan este ingreso adicional a la compra de la cena de fin de año; 21%, ropa y calzado; 18%, ahorro; 17%, pago de deudas, y 18%, vacaciones, salud y remodelación de sus casas 
Condusef, Encuesta Scotiabank sobre Aguinaldo 2014

  • El aguinaldo es un derecho de todo trabajador formal, establecido en el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo
  • Lo mínimo que debes recibir de aguinaldo son 15 días de salario o la parte proporcional en caso de que no hayas trabajado un año completo
  • Por ley lo debes recibir antes del 20 de Diciembre
  • Si eres comisionista, también te toca aguinaldo
  • Si tu aguinaldo es menor a 30 días de salario mínimo, no deberán descontarte impuestos

Recuerda que al concluir un año, el estado en el que terminen tus finanzas personales es el estado con el que empezarás y arrastrarás un año nuevo. No uses la “Cuesta de Enero” como pretexto para justificar la falta de planeación en la administración del dinero, incluyendo tu aguinaldo. Puedes perfectamente empezar un Enero sano y seguir todo el año así. 

No importa cuánto ganes, la clave está en la administración.

Este contenido se publica como parte de una alianza estratégica entre AMA (American Management Association) y El Economista.

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