La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) respaldó la recomendación de eliminar los subsidios no sólo a las gasolinas y electricidad, sino en general, incluido el que reciben alimentos como la tortilla, a fin de que el país genere mayor competitividad.

El presidente de la CMIC, Eduardo Correa Abreu, dijo que la recomendación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) es bienvenida, al argumentar que los subsidios "son malos en todos los sentidos".

En la presentación del Compendio Económico Mexicano de la Industria de la Construcción detalló que "los subsidios hacen que no nos hagamos más competitivos.

"Este país tiene que ser más competitivo, tiene que generar lo que va a consumir y pagar lo que vale. Es muy fácil subsidiar la gasolina o la tortilla, nuestra posición es que se quiten los subsidios'.

Por su parte, el director asociado de Sistemas Integrales de Gestión Ambientales, Gabriel Quadri de la Torre, calificó de obscenos y terribles los subsidios que el gobierno federal destina a las gasolinas y dijo que para este año "el derroche energético con gasolinas" ascenderá a 100 mil millones de pesos.

Agregó que el componente, asociado a una política de vivienda suburbanizada y a la inducción de un desarrollo urbano descoyuntado y disperso, así como altamente consumidor de recursos territoriales, explica toda la dinámica de consumo de combustibles en el sector transporte.

"Esto no es sostenible a largo plazo, tiene que cambiar este patrón tan ineficiente en términos de desarrollo urbano, económicos, ecológicos y energéticos".

Dijo que el último censo demostró que somos más mexicanos de lo que se creía, y para el año 2050 habrá una población de 160 millones de habitantes, contra 130 que se prevían, lo que plantea un reto para el desarrollo de vivienda.

Indicó que la población rural no ha disminuido, incluso se ha incrementado en términos absolutos. "En México es casi 23% por ciento la población en el campo, y más de 24 millones de personas viven todavía de la agricultura'.

Por esa razón insistió en que México requiere "acelerar su transición migratoria del campo a la ciudad si es que quiere acabar con la pobreza y aspirar a ser un país desarrollado".

Quadri de la Torre expuso que las ciudades se construyen haciendo viviendas.

Recordó que el Artículo 115 constitucional da facultades exclusivas a los municipios para ordenar y regular los usos del suelo en su jurisdicción, lo que implica que la Federación genere instrumentos de política regulatoria para incidir en la dinámica del desarrollo urbano.

Paradójicamente, añadió, la Federación tiene la política de vivienda como único instrumento para incidir en la dinámica de las ciudades, pero no se quiere aprovechar eso para reencauzar el desarrollo urbano.

Recomendó que la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) utilice la política de vivienda como instrumento para ordenar el desarrollo urbano, con servicios, espacios de convivencia, y con transporte.

En otras palabras, en vez de que el organismo dé subsidios individualizados, que mejor compre tierra en zonas centrales de las ciudades, en áreas decadentes y semi-abandonadas, para crear condiciones de densificación donde haya acceso a servicios, dijo.

Aseguró que el Infonavit podría crear una hipoteca sustentable con un sobre-crédito para que los derechohabientes compren departamentos en zonas centrales de las ciudades y reforzar las viviendas verticales.

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