Mérida.- Los llamados Pueblos Mágicos de México recibieron el año pasado a más de 4 millones de visitantes que dejaron una derrama superior a 6,000 millones de pesos, aseguró el director general de la consultoría EB Turismo, Eduardo Barroso, en el marco de su participación en el XII Foro Nacional de Turismo que tiene lugar en Mérida, Yucatán.

Sin embargo, el ex director general de la naviera Pullmantur lamentó que el programa, que había mantenido un desarrollo prudente y bien cuidado, se distorsionara con un crecimiento desmedido que llevó al nombramiento de 46 Pueblos Mágicos en solo dos años (2011 y 2012), cifra superior a los 37 que se habían considerado durante los 10 años previos.

La secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu ha hecho un alto en el camino y lo que está proponiendo es un replanteamiento de cómo volver a una senda de crecimiento prudente y cuidado, para nombrar exclusivamente a aquellas localidades que tengan el mérito como producto turístico y establecer nuevas reglas de juego que permitan retomar el rumbo .

Destacó que los municipios donde están los Pueblos Mágicos, que hoy son 83, suman una población mayor a la que tienen en conjunto los Centros Integralmente Planeados de Fonatur y los centros de playa del país, lo que refleja el impacto económico y social de este programa.

También resaltó que la derrama económica generada por los Pueblos Mágicos ya supera a la que dejan otros segmentos, como el fronterizo y el de cruceros, y que su impacto beneficia directamente a más de 5 millones de personas.

Subrayó que se debe retomar el ejemplo de casos de éxito como San Miguel de Allende, que inició como Pueblo Mágico y hoy es una ciudad Patrimonio de la Humanidad; Real de Catorce, en San Luis Potosí, que en 12 años ha aumentado sus visitas 1,300%, y Tequila, en Jalisco, que con la participación de los tres niveles de gobierno y el sector privado ha logrado pasar de 18,000 a 165,000 visitantes por año.