Las industrias que mueven la economía de los estados del país inciden en las características y rubros de las empresas y proyectos biosustentables asentados en sus territorios.

Así, en los estados turísticos como Quintana Roo, la apuesta se ha centrado en la instalación de hoteles y desarrollos ecológicos; para el caso de Tijuana, con una industria maquiladora intensiva, el reto es reducir la cantidad de energía consumida y la emisión de Gases de Efecto Invernadero, lo cual dio paso al nacimiento de Valle Verde y el crecimiento del sector de energías limpias.

A continuación, algunos de los proyectos más importantes que se están generando al interior del país.

SUSTENTABILIDAD DE ALTOS GRADOS PREPARA JALISCO

Guadalajara, Jal. En la industria tequilera -emblemática para el país- la empresa científica y tecnológica Carbon Diversion América Latina (CDAL) gestó uno de los proyectos más ambiciosos para la protección del medio ambiente y el aprovechamiento de los desechos de agave.

Con un capital semilla aportado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), CDAL desarrolló cuatro patentes para transformar la biomasa en combustible sólido con formatos de briquetas y pellets.

Tras cuatro años de gestación, la compañía 100% mexicana instaló su primera planta Transformación Carbón y Energía (TCE) en los límites de Amatitán y El Arenal, en el corazón de la zona de Denominación de Origen del Tequila.

A TODO EL PAÍS

TCE es la planta operadora de la tecnología de CDAL y en el presente mes comenzará la producción de 8,000 toneladas anuales de biocombustibles sólidos en Jalisco, aunque la intención de los inversionistas es replicar la técnica en otras entidades del país donde también se produce agave.

Dado que la patente abarca todas las especies de agave y no solamente el Tequilana Weber con el que se elabora el tequila, el proyecto incluye la instalación de plantas transformadoras en Guanajuato, Michoacán, Tamaulipas, Colima, Sonora, Yucatán y Oaxaca.

MATERIAL DISPONIBLE

La intención es transformar los residuos del agave de Hermosillo con el que se elabora el Bacanora, del henequén en Yucatán y del agave de Oaxaca donde se obtiene el mezcal.

Sólo la industria tequilera genera anualmente 648,000 toneladas de bagazo de agave, cuya disposición final supone un problema y un costo aproximado de 130 pesos por tonelada para su traslado a los tiraderos y almacenamiento, hasta ahora sin alguna utilidad.

PROGRAMA ALTERNO

Carbon Diversion América Latina desarrolla asimismo un programa a escala internacional para realizar la sustitución de energéticos fósiles como el diesel y el combustóleo, que actualmente utiliza la industria mexicana del sector servicios como hoteles y hospitales, para transformarlos por combustibles renovables como las briquetas y pellets que producirán a base del bagazo de agave.

Dicho programa que cuenta ya con el aval de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales está en proceso de registro ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) busca que todas las empresas mexicanas que deseen incorporarse puedan obtener los bonos de carbono que otorga la ONU, así como los certificados de reducción de emisiones y obtener con ello los respectivos ingresos para las compañías.

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