En ausencia de un plan para reactivar la economía y sin Estado de derecho en México, el nuevo acuerdo comercial con Canadá y Estados Unidos (T-MEC) difícilmente podrá resultar en una recuperación de la inversión, actividad económica y empleo productivo, afirmó el sector privado.

Lo que sí preocupa es que el gobierno no aproveche el mayor endeudamiento para tener un plan sólido para atacar el problema sanitario, para mitigar el daño al sector productivo y al empleo, ni para tener un plan de recuperación sólido”, opinó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

A través de su mensaje semanal, el organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) afirmó que en 2020, las finanzas mexicanas cerrarán con mayores déficits fiscales a los planeados y un nivel de deuda pública más elevado al previsto originalmente. “En estas circunstancias (de crisis económica) eso en sí mismo es inevitable y, a nivel moderado, no es preocupante. La mayoría de los países, si no es que todos, experimentarán algo similar”.

Resaltó que habrá que estar atentos a los movimientos que se realicen en los siguientes meses para evaluar el riesgo de un aumento significativo de la deuda pública.

“Si bien en esta holgura de deuda interna se apoyó la mayor deuda externa del sector público, es importante señalar que del total de deuda aprobada para el ejercicio 2020 (interna y externa) sólo quedan 61,000 millones de pesos disponibles para todo el año, lo que puede ser insuficiente para cubrir las necesidades del país”, mencionó el sector privado.

Ante la coyuntura de un constante debilitamiento de las fuentes de recursos del sector público, aun con los 175,000 millones pesos todavía disponibles en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FIEP), es probable que incluso los proyectos emblemáticos de la actual administración se vean afectados, al poner a las autoridades en la disyuntiva de cumplir con éstos o con otros programas asistenciales.

Los analistas del sector privado han reiterado que como medida contracíclica, los proyectos insignia del gobierno no son suficientes para contrarrestar la recesión que vive el país, ya que son de alcance local.

A decir del CEESP, su impacto en este sentido difícilmente se compararía con un programa nacional de apoyo para que las empresas de todo el país sobrevivieran sin quebrar y sin cerrar fuentes de empleo, forzadas por la falta de liquidez. Más bien, el impulso a estos proyectos parece obedecer a la voluntad de la administración para consolidar sus proyectos bajo cualquier circunstancia.

kg