Los industriales solicitaron al gobierno de Enrique Peña lanzar un programa agresivo para el desarrollo de la proveeduría nacional, el cual sustituya importaciones, pues este sector se encuentra en condiciones y con la fortaleza para enfrentar las contingencias externas, a la par de fortalecer el mercado interno.

Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), consideró que con la participación de la banca comercial, de la banca de desarrollo, empresas industriales, autoridades gubernamentales, tecnólogos y escuelas de educación superior, es posible sustituir en 10 años alrededor de la tercera parte de las importaciones de insumos.

Este tipo de materias primas, piezas y componentes que se adquieren en el exterior para ensamblar productos que se venden en el mercado nacional o se exportan.

El empresario pugnó porque no se toque ni un solo peso del gasto a la inversión, ya que eso atentaría contra el crecimiento.

México dispone de una planta productiva y talento empresarial capaz de generar competitiva y eficientemente buena parte de los bienes que importamos. En momentos de estrechez presupuestal derivados de los recortes anunciados la semana pasada, de bajo crecimiento económico y de reacomodo de los capitales a escala mundial, es posible lanzar un agresivo programa , detalló.

Para el líder de la Concamin, es indispensable impulsar un programa para el incremento del contenido nacional en sectores clave como el automotriz, electrónico, eléctrico, textil y de la confección, por tratarse de los componentes que generan la mayor parte de la oferta exportable no petrolera.

Explicó que la industria automotriz sigue encabezando el crecimiento económico y presentó un sólido inicio de año. Las estadísticas de enero lo confirman, esto significa que la demanda en el mercado interno inició con cifras alentadoras .

No obstante, Manuel Herrera recomendó que la difícil situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) amerita un cuidadoso manejo del ajuste presupuestal, para no afectar la liquidación de adeudos, mantener inversiones estratégicas y asegurar la viabilidad técnica, financiera y productiva de una empresa vital para el país.

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