En México no sólo escasea la proveeduría local para la producción de electrónicos, sino que incluso se requieren encadenamientos de bajo grado de sofisticación en el que participen empresas domésticas, concluyó ProMéxico.

Desde su perspectiva, el país cuenta con una industria electrónica especializada en la manufactura de productos electrónicos, principalmente en aquellos de consumo (televisiones, celulares y computadoras). Sin embargo, agregó, las empresas nacionales dedicadas al diseño o fabricación de componentes electrónicos son muy escasas .

ProMéxico detectó oportunidades de encadenamiento de proveeduría en manufactura simple como bolsas plásticas, cajas de cartón, manuales y etiquetas.

Otros nichos en los que recomienda participar son en el abastecimiento de diversos componentes, como plásticos (teclados), metálicos (chasises y soportes) y eléctricos (cables, arneses y jumpers), todos de bajo o medio grado de sofisticación.

De la producción total de la industria electrónica en México durante el 2013, por 61,771 millones de dólares, 34% correspondió a la fabricación de componentes electrónicos.

El resto de la producción se repartió en los siguientes subsectores: audio y video (25%), comunicaciones (18%), computación y oficina (14%) y equipo médico e instrumentos de precisión y ópticos (9%), según datos del Inegi.

México es uno de los principales exportadores y ensambladores del mundo. En él se ubican nueve de las 10 mayores empresas trasnacionales de servicio de manufactura. Pero al facilitar las importaciones de insumos, partes y componentes, también eleva la competencia a los proveedores locales y dificulta el grado de contenido nacional.

En uno de los casos extremos, ProMéxico realizó un estudio de la demanda de los componentes necesarios en la fabricación de televisiones en México y estimó que 97.5% de ellos son importados y sólo el restante 2.5% corresponde a compras domésticas, lo que muestra un comercio internacional con escasa derrama económica local.

En el 2013, México importó circuitos electrónicos integrados por 13,360 millones de dólares de países como Costa Rica, Corea del Sur, Malasia y Estados Unidos.

Para elevar el grado de contenido local, ProMéxico, a través de su modelo acompañamiento a compañías transnacionales (ACT), busca el encadenamiento productivo de empresas mexicanas y el traslado de operaciones de proveedores de faltantes en la cadena producción nacional.

En paralelo, el gobierno federal promueve que México es el primer exportador de televisores de pantallas planas, el cuarto de computadoras, el cuatro también en micrófonos, altavoces y auriculares y el octavo en celulares a nivel global.

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