La Comisión Nacional de Hidrocarburos aprobó el plan de desarrollo, el primer programa anual de trabajo y el presupuesto para el primer contrato de exploración y extracción de hidrocarburos que Petróleos Mexicanos (Pemex) recibió dentro del nuevo régimen: en los campos Ek y Balam, donde sin socios llegará a una producción de 100,000 barriles diarios en cuatro años, con una inversión de 6,636 millones de dólares.

De mantenerse los precios actuales de entre 50 y 60 dólares el barril de petróleo —y considerando incluso una reducción que llegaría hasta 35 dólares por barril— el Estado recibirá 1,371 millones de dólares al año como renta petrolera por la explotación de este campo, que son 83.7% de las utilidades operativas que se obtengan. Pemex se quedará con 16.3% restante.

La producción esperada en el pico del 2022 y durante los siguientes años representará 5% de la producción actual del país, aseguró el comisionado Héctor Acosta Félix durante la 15 sesión extraordinaria del órgano de gobierno del regulador. Lo anterior implicará un incremento de 2.9 veces la producción actual de estos dos campos.

Las inversiones aprobadas para este contrato contemplan el horizonte 2017-2039. En ellas, Pemex presentó actividades que van desde la evaluación, desarrollo, producción y hasta el abandono de los campos. Dentro del primer programa anual de trabajo, que inició en mayo del año pasado y culminará en diciembre del 2018, se llevarán a cabo siete perforaciones y siete terminaciones de pozos.

Durante la sesión extraordinaria del órgano de gobierno del regulador se presentó una controversia que derivó en la aprobación por unanimidad del plan de desarrollo y el programa anual de trabajo de este campo, mas el presupuesto autorizado a Pemex fue aprobado por mayoría, con el voto negativo del comisionado Héctor Acosta Félix, quien argumentó que las aprobaciones y seguimientos a los gastos que se realizan en los campos se deben aprobar con mayor detalle.

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