Sin el ritmo deseado, la industria de la construcción avanza en su camino a la recuperación. Durante septiembre, el valor de producción de las empresas constructoras creció 1.7% respecto al mes previo en cifras desestacionalizadas, con lo que sumó su cuarto periodo consecutivo con signo positivo, mientras que en la comparación anual el incremento fue de 9%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Grupo Financiero Base destacó en un análisis que, en el noveno mes del presente año, el incremento fue impulsado por el componente de construcción para transporte y urbanización que avanzó 5.4% mensual (con una participación de 29.7% lo hace el segundo en importancia luego de la edificación e incluye: obras ferroviarias (como el Tren Maya), aeropuertos, carreteras, caminos y puentes, entre otros).

En septiembre, el personal ocupado total creció 0.4%, las horas trabajadas fueron mayores en 0.1% y las remuneraciones medias reales mostraron un alza de 0.4% en comparación al mes de agosto.

Pese al incremento del valor de producción, el segmento de edificación (con una participación total de 39.5% y desarrollado totalmente por el sector privado) hiló su tercer mes seguida de caída: ahora 0.1% frente al mes previo, por lo que aún no se muestra el dinamismo esperado en vivienda, edificios industriales, comerciales o de servicio, escuelas o clínicas y hospitales.

Desde la perspectiva del grupo financiero: durante septiembre se observó un desempeño favorable en los indicadores de empresas constructoras. Sin embargo, la mayoría de estos continúan mostrando cifras por debajo de sus niveles prepandemia. Hacia adelante, persisten riesgos a la baja relacionados con: el alza en precios de insumos, posibles afectaciones en el personal ocupado por la reforma laboral de subcontratación y falta de inversión pública y privada.

Para el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Francisco Solares, en el segundo bimestre del año ya no se aprecian grandes variaciones en el valor de producción de las firmas del sector, aunque es posible sigan los números positivos, pero será hasta la segunda mitad del siguiente año cuando se pueda presentar un mayor dinamismo.

“Confiamos que haya un acelere de obra pública en el 2022 en donde se privilegien los tiempos técnicos en beneficio de la infraestructura”, dijo esta semana en rueda de prensa.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx