Sidney, Australia. Recurrir al financiamiento privado para resolver los problemas de infraestructura aeroportuaria es una salida fácil para los gobiernos, pero ello no se ha traducido en una mayor eficiencia operativa y de costos en beneficio de aerolíneas y usuarios, reprobó la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).

En el marco de la 74 Asamblea General Anual, que se realiza en esta ciudad oceánica, el organismo instó a atender la crisis de capacidad que sufre la industria, pues hoy en día la mayoría de aeropuertos, que atiende más de 20 millones de pasajeros anuales, ya enfrenta congestión en pista.

Ante esto, IATA presentó los resultados de un estudio en donde se dio seguimiento a las condiciones pre y posprivatización de 90 aeropuertos mundiales. Las principales conclusiones reportadas fueron: tarifas operativas más altas, en contraste con el precio de los boletos de avión, que ha ido a la baja; el pobre desempeño operativo y comercial, con cinco terminales en el top seis de Skytrax que son de propiedad mayoritariamente gubernamental, y ganancias para accionistas significativamente más altas, a costa de aerolíneas y pasajeros.

Como alternativa, la asociación planteó a los gobiernos implementar nuevos modelos operativos y de propiedad, que aseguren una infraestructura aeroportuaria competitiva, al tiempo que protejan los intereses de usuarios y aerolíneas por igual. Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA, urgió a los empresarios del sector y representantes de gobiernos de todo el mundo a que combatan regulaciones excesivas que refuercen la aplicación de los estándares internacionales de aviación.

En relación con lo anterior, De Juniac tachó de “inaceptable” el hecho de que los gobiernos muestren desapego a los estándares internacionales, mismos que han permitido el desarrollo seguro y eficiente de la aviación.

A favor de la privatización

Angela Gittens, directora general del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por su sigla en inglés), consideró que “la privatización ha sido una forma exitosa para que los aeropuertos aseguren los medios necesarios para financiar mejoras de infraestructura que les permitan aumentar la capacidad, mantener los niveles de servicio para pasajeros, aerolíneas y enfrentar los crecientes desafíos”.

En respuesta a la postura de IATA, el ente de aeropuertos mundiales advirtió que cualquier “esfuerzo por regular o inhibir la inversión privada en los aeropuertos” podría incapacitar al sector para afrontar la creciente demanda de servicios aéreos. Para reforzar su argumento, Gittens destacó que, en los últimos cinco años, proyectos en México, Brasil, Japón, India y Europa han demostrado su efectividad para financiar obras de ampliación y construcción de aeropuertos. Dijo también que datos de la propia IATA establecen que, aunque sólo 14% de los aeropuertos mundiales está en manos privadas, estos atienden 40% del volumen global de pasajeros. A partir de estas cifras, el consejo estimó que los aeropuertos con participación del sector privado invirtieron 14% más en proyectos de capital en comparación con sus contrapartes públicas y 12% más que el promedio mundial.

Nuevas tecnologías

Por otro lado, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por su sigla en inglés) y IATA trabajarán en conjunto para incorporar los beneficios de las nuevas tecnologías biométricas y de identidad digital del viajero. “La tecnología biométrica es esencial para el futuro de los viajes. Puede ayudarnos a hacerlos más fluidos, eficientes y seguros”, comentó Gloria Guevara Manzo, presidenta del WTTC.

Por su parte, De Juniac señaló que el proyecto One ID de IATA ayudará a la industria a llegar más pronto a un futuro en el que los rasgos faciales, el iris o las huellas digitales funcionen como única prueba biométrica de identidad en los viajes.

[email protected]