Aunque en un nivel marginal, la producción petrolera mexicana derivada de contratos otorgados a privados por la reforma energética empezó desde el 2016. Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó que, a la fecha, las petroleras privadas no habían producido “un solo barril de petróleo”.

Por ese motivo, el primer mandatario anunció que el Estado mexicano no llevará a cabo más subastas petroleras cuando menos durante los próximos tres años, tiempo que se dará como “tregua” a las empresas con contratos para que demuestren inversión y produzcan en sus bloques.

Fue en junio del 2016 cuando la petrolera canadiense Renaissance Oil que ganó tres contratos de licencia para extracción petrolera en áreas terrestres de Chiapas dentro de la tercera fase de la Ronda 1, confirmó la primera producción de un operador privado en el país tras la reforma energética: 708 barriles diarios de crudo y 5.9 millones de pies cúbicos diarios de gas del 10 al 31 de mayo del 2016, que representaron 0.03 y 0.1% de la producción del país en ese momento.

Entre mayo del 2016 y octubre del 2018 la producción de crudo a partir de los contratos otorgados a privados —excluyendo las asociaciones con Pemex— osciló entre 1,470 y 19,329 de barriles diarios, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). Durante esos 30 meses, las petroleras diversas a Pemex han producido poco más de 157,000 barriles de petróleo crudo.

Esta extracción se obtiene de los contratos de licencia otorgados en las rondas 1.3 y 2.3, en campos maduros terrestres donde Pemex ya tenía actividades antes de la reforma petrolera  y es realizada por 20 operadores (más de 15 son mexicanos).

En lo que va del 2018, la producción privada ha promediado 12,611 barriles diarios, apenas 0.7% de la producción nacional promedio, que es de 1.85 millones de barriles diarios. La CNH proyecta que para el 2019 la producción promedio sea de 14,900 barriles diarios y escale hasta 280,000 barriles en el 2024.

Para ese entonces, además de los campos de las rondas 1.3 y 2.3, estarán produciendo los contratos de las rondas 1.1 y 1.2, con bloques en aguas someras y donde se prevén ya inversiones en exploración adicionales, sobre todo en los de la Ronda 1.2, donde ha habido hallazgos importantes como el identificado en el pozo Zama 1.

Respeto a contratos

Como en otras ocasiones lo ha hecho, AMLO recordó que su administración respetará los 110 contratos petroleros detentados por privados en México (incluyendo tres de asociación con Pemex). De estos instrumentos, 75 son contratos de licencia y 35 de producción compartida.

El pasado 27 de septiembre, en su etapa de presidente electo, AMLO se reunió con representantes de las empresas petroleras establecidas en México, donde les conminó a acelerar sus inversiones con el propósito de contribuir a revertir la caída de la producción petrolera del país.

La meta del gobierno actual es que para el 2024 en México se produzcan 2.5 millones de barriles diarios de crudo, casi 700,000 barriles más de los 1.82 millones de barriles en promedio esperados al cierre del 2018.

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