En un escenario por momentos ríspido con legisladores, las cúpulas empresariales del país (CCE, Coparmex y Concamin, entre otras) llevaron ayer al Senado un pliego petitorio para que modifique la reforma laboral, con el fin de flexibilizar más el outsourcing, que la contratación de los trabajadores no esté sujeta a una comisión entre gobierno y patrones, y que se reduzcan las sanciones para las empresas que incumplan su obligación de respetar los derechos laborales.

Ante esas exigencias, senadores del PRI y PRD plantearon a los empresarios: En qué ceden ustedes y en qué cedemos nosotros .

No enviemos la iniciativa de reforma laboral a la congeladora, al lado de las casi 500 que han tenido ese destino , demandó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani.

Acompañado por Alberto Espinosa, de la Coparmex, Luis Foncerrada, del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, y Federico Yllanes, de la Concamin, el Presidente del CCE saludó contenidos de la reforma como profesionalizar la justicia laboral en favor de la conciliación y en contra del coyotaje de abogados; la reducción del costo de litigios que llegan a durar hasta 50 meses y que producen la quiebra de empresas; acceso de los jóvenes y las mujeres al mercado laboral, y el impulso de capacitación a los trabajadores.

Sin embargo, Gutiérrez demandó modificar el régimen de subcontratación, pues reconoció que, como lo aprobaron los diputados, puede acabar con la tercerización que actualmente realizan las empresas.

Cuando Gutiérrez Candiani exigió la reincorporación de la democracia y transparencia sindical a la reforma laboral, el senador Armando Neyra (PRI), con trayectoria sindicalista, le respondió: La democracia sindical se hace de acuerdo al estatuto . Criticó que los empresarios exijan transparencia a sindicatos, pero no a ellos mismos.

La reunión entre empresarios y senadores concluyó sin una respuesta para el senador Armando Ríos Piter (PRD), quien cuestionó a los empresarios en cuánto fijarían el pago por hora a los trabajadores; aunque se establece actualmente en la reforma que no podrá ser inferior al salario mínimo, no fue respondida por parte de los líderes empresariales.

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