El mercado mundial de los juegos de azar on line podría crecer hasta 42% en el periodo 2008-2012 como consecuencia de una menor afluencia a los casinos físicos, de modo que el actual podría ser un buen momento para que los gobiernos que no lo han regularizado lo hagan y obtengan así mayores ingresos fiscales, refiere la consultoría KPMG.

Paradójicamente, el crecimiento sin paralelo que experimenta esta industria (12% promedio anual) se estaría debiendo a la reciente crisis, que ha lanzado a los apostadores consuetudinarios a donde sea que haya una computadora con conexión a Internet, por lo caro que resulta visitarlos físicamente.

Según un estudio de la consultoría KPMG, al calor de esta tendencia el mercado mexicano de los juegos de azar en su conjunto resulta ser muy atractivo, pues su valor potencial se estima hasta en 4,600 millones de dólares anuales, monto cercano a la recaudación del IETU en el 2009.

Gobiernos desaprovechan

Francois Merchand, director de Mercados y del sector de información, comunicación y entretenimiento de dicha empresa, dijo a El Economista La expansión de las plataformas tecnológicas y los medios sociales, así como un mayor apetito por recursos fiscales están haciendo cambiar de opinión a algunos gobiernos. En Estados Unidos, por ejemplo, pese a que se tiene una ley que prohíbe las apuestas en línea, su aplicación se ha retrasado por más de tres años, y a la fecha hay más bien propuestas para regularlas y gravarlas .

oamador@eleconomista.com.mx