Los fabricantes de procesadores NXP y Qualcomm decidieron posponer la firma final de su acuerdo de fusión hasta mediados de año, a la espera de luz verde por parte de los reguladores chinos, anunció el jueves Qualcomm.

En un comunicado, el grupo estadounidense dijo que acordó con el holandés NXP "retrasar el plazo" para el acuerdo de fusión "del 25 de abril al 25 de julio".

Este retraso se debe al hecho de que, "a pedido del Ministerio de Comercio chino (MOFCOM)", las dos compañías tuvieron que presentar un nuevo documento que detalla el proyecto, explicó Qualcomm, que quiere comprar a su competidor por 45.000 millones dólares.

La empresa estadounidense precisa que si la fusión no obtuvo todas las aprobaciones reglamentarias para la noche del 25 de julio, se compromete a pagar a NXP al día siguiente la indemnización prevista en ese caso.

Este anuncio se produce en medio del endurecimiento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

Esta no es la primera vez que esta fusión, anunciada en octubre de 2016, enfrenta problemas de regulación. Qualcomm, que se especializa en componentes de teléfonos móviles, inicialmente esperaba cerrar el trato a fines de 2017, con el objetivo de acelerar su diversificación y expandir sus actividades a los mercados de automóviles y objetos conectados.

Pero la Comisión Europea abrió una investigación sobre la fusión entre los dos gigantes el año pasado.

La Comisión finalmente autorizó la adquisición en enero de 2018, diciendo que Qualcomm había tomado una serie de "compromisos" para evitar, en su opinión, que la fusión planteara "problemas de competencia" en la UE.