A partir del próximo 4 de marzo, todas las exportaciones mexicanas de tomate a Estados Unidos tendrán que cumplir con el trámite de aviso automático ante la Secretaría de Economía para supervisar el precio de venta.

También la totalidad de esas exportaciones deberán cumplir con los requisitos de inocuidad, tanto por parte de los productores como de los comercializadores, a través de un registro obligatorio en la Secretaría de Agricultura de México.

Esto obligará a todos a cumplir con los requisitos de control , indicó la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC) de México.

Estas medidas formarán parte de un nuevo acuerdo bilateral sobre precios de referencia, que se ha renovado cada cinco años desde que comenzó en 1996, derivado del inicio, y posterior suspensión, de una investigación antidumping contra las importaciones de tomate originarias de México.

Edward Beckman, presidente de Agricultores de Ambientes Controlados Certificados (Certified Greenhouse Farmers) de Estados Unidos, dijo que el nuevo acuerdo, vigente hasta el 2018, considera aspectos como la inflación y los cambios en los modos de producción.

El convenio establece cuatro categorías de producto y métodos de producción, con los siguientes precios de referencia por libra: campo abierto o ambiente adaptado, 0.31 centavos de dólar; ambiente controlado, 0.41 centavos; especialidades a granel (cherry, grape, etc.), 0.45 centavos y especialidades empacadas, 0.59 centavos.

Estos precios son para el periodo de invierno, del 23 de octubre al 30 de junio. Para el verano, del 1 de julio al 22 de octubre, serán 20.7% inferiores (entre 24.6 y 46.8 centavos de dólar).

México exportó tomates por 1,542 millones de dólares de enero a noviembre del 2012, una baja interanual de 20.5%, alrededor de 97% de esos envíos tuvo por destino Estados Unidos; el resto fue a Canadá, El Salvador y Panamá.

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