En las últimas dos semanas, el progreso en la negociación del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se ha rezagado y en algunos aspectos incluso se ha revertido, dijo Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, a legisladores demócratas, según reportó el sitio informativo especializado Insidetrade.com.

Lighthizer, quien encabeza la delegación negociadora estadounidense, dijo que veía improbable la consecución próxima de un acuerdo general en principio (skinny NAFTA) al admitir desencuentros en las pláticas con sus contrapartes canadiense y mexicana.

“Lighthizer parece creer en general que algunos temas han ido hacia atrás y eso no motiva si lo que se busca es un anuncio de acuerdo esta semana”, dijo a Insidetrade.com tras la reunión Suzan DelBene, representante demócrata por el estado de Washington.

“Puso muy en claro desde el principio que en algunos de los temas más importantes ha habido muy poco progreso y, de hecho, ha habido algunos retrocesos en las últimas dos semanas”, dijo por su parte Ron Kind, antiguo presidente de la Nueva Coalición Demócrata, ala a la que pertenecen los legisladores que se reunieron con Lighthizer y que son proclives a apoyar el libre comercio.

Se refirió a temas como las reglas de origen y la cláusula sunset (de terminación automática del TLCAN cada cinco años), diciendo que “hay muy poco progreso en éstos y otros”. Lo anterior se reveló a unas horas de que se cumpliera el plazo del 17 de mayo que marcó la semana pasada el republicano Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, para que el gobierno del presidente Donald Trump notificara a la actual legislatura un acuerdo para que ésta tenga tiempo de votarlo antes de su relevo, en enero del 2019.

“No es una fecha límite arbitraria, es sólo la manera en la que la ley (de Autoridad de Promoción Comercial o TPA, según sus siglas en inglés) funciona, dijo Ryan a reporteros enfatizando que él conoce bien esta legislación del 2015, ya que “yo la escribí”.

Paralelamente, la Casa Blanca expresó que el presidente Trump está comprometido con conseguir el mejor pacto con México y Canadá. “Aún queremos ver que ocurra algo y continuamos con esas conversaciones, siguen en curso, y tenemos esperanzas de poder lograr algo pronto”, dijo Sarah Sanders a la cadena Fox News.

Píldoras venenosas

En México, Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, afirmó que la renegociación del TLCAN no ha podido cerrarse porque Estados Unidos no ha quitado ningunas de las llamadas “píldoras venenosas”.

El término fue nombrado por Thomas Donohue, presidente y director ejecutivo de la Cámara Americana de Comercio de Estados Unidos, en un mensaje que dio en la Ciudad de México en octubre del 2017.

Desde la perspectiva del gobierno de México, estas píldoras de veneno comprenden propuestas de Estados Unidos como la cláusula del sunset, con la cual se terminaría automáticamente el acuerdo comercial cada quinquenio, a menos que los tres países acordaran antes renovarlo; reformas en la metodología para fijar cuotas compensatorias por dumping o subsidios en productos agrícolas, y cambios en los mecanismos de resolución de controversias.

Estados Unidos ha pedido adicionalmente aumentar el valor general de envío, llamado de minimis; restringir las compras gubernamentales de su país a importaciones desde México y Canadá, y quitar cupos de textiles otorgados a sus dos vecinos.

“Estados Unidos tiene propuestas poco ortodoxas, en Estados Unidos les han llamado las pastillas de veneno, poison pill, en donde se encuentra la terminación del TLC en virtud de la cláusula sunset o la pretensión de recortar acceso a productos textiles o agropecuarios”, expresó.

“Claramente, eso México no lo puede aceptar; no se puede pretender tener un resultado cuyo balance final implicó que México cedió todo”, dijo Baker en una entrevista radiofónica.

Al margen de los temas de nueva generación a incluirse en el TLCAN, como las regulaciones contra la corrupción, de fomento a las pequeñas y medianas empresas, sobre comercio digital y empresas del Estado, prácticamente todos los mayores cambios a ese tratado han sido demandados por el gobierno del presidente Donald Trump en detrimento de México o Canadá, o de ambos.

En otra entrevista, Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, declaró que el impedimento para alcanzar un acuerdo en principio sobre la actualización del TLCAN no es el sector automotriz, sino en las demandas radicales de Estados Unidos.

“Creo que en el sector automotriz pudieran darse los elementos para llegar a un acuerdo que sea balanceado y que nos sirva a todos; el problema es que tienes una serie de elementos adicionales que están cambiando la naturaleza de lo que debe ser un acuerdo comercial, por ejemplo, el no tener un Capítulo 11 o tenerlo a medias”, precisó.

rmorales@eleconomista.com.mx