Los pilotos de Iberia han aprobado volver a convocar huelga todos los lunes y viernes desde el día 9 de abril hasta el 20 de Julio ambos inclusive, ante la falta de acuerdo en la mediación propuesta por el Gobierno.

Los paros se harán, según un comunicado del Sepla "debido al boicot que ha ejercido Iberia sobre el proceso de mediación que ha impedido conseguir un acuerdo a pesar de las importantes concesiones ofrecidas por Sepla, y a la puesta en marcha de Iberia Express".

La sección sindical retoma así las movilizaciones, suspendidas ante el inicio de la mediación llevada a cabo por Manuel Pimentel, para facilitar el trabajo de la misma.

De acuerdo con el sindicato de pilotos, el conflicto que enfrenta a los tripulantes con la compañía se centra en la creación de la nueva filial Iberia Express al vulnerar el convenio de los pilotos en varios puntos, entre ellos, que haya segregación de actividad de la matriz, tal como recoge el acuerdo firmado con la empresa. La compañía tiene previsto traspasar 40 aviones de la matriz a la nueva filial, lo que significará la eliminación de 8.000 puestos de trabajo.

Además, la compañía pretende, "en otro incumplimiento del convenio colectivo de los pilotos, que la compañía británica BA, fusionada con Iberia, opere sin restricciones en el aeropuerto de Barajas, lo que se traduce en decrecimiento para Iberia", explica el comunicado.

La matriz Iberia carece de un plan de crecimiento: ni nuevos aviones más eficientes, ni apertura de nuevas rutas ni contrataciones de pilotos para expandirse en el negocio aeronáutico. Sin embargo, la fusionada British Airways ha adquirido 30 aviones y contratará 800 pilotos, el mayor crecimiento de la aerolínea británica en su historia. Por el contrario, Iberia sólo ha creado una filial híbrida de bajo coste, con los aviones y el mantenimiento que le proporciona la matriz, que cada vez pierde más tamaño frente a la compañía Inglesa", explica la nota de prensa difundida ayer por el sindicato.

En un intento de avanzar en la mediación, Sepla propuso que los pilotos de Iberia fueran los que volaran en la Express, con las condiciones determinadas para esta filial, lo que la empresa rechazó.

Un portavoz del Sepla, asegura que el sindicato, "respetó las condiciones impuestas de no interferir en el trabajo de Pimentel, evitando las declaraciones públicas. Sin embargo, desde el principio del proceso, la dirección de Iberia, no sólo incumplió dicho aspecto, sino que advirtió que la mediación no era vinculante, llegando a manifestar que, incluso una sentencia en su contra en los tribunales, sólo significaría para Iberia un problema de imagen".

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RDS