La venta de vehículos nuevos ligeros en México cayó 21.3% durante octubre pasado, comparado con el mismo mes del 2019; aunque representó una mejora de 8.4% respecto a la comercialización de septiembre, cuando hubo una disminución anual de 22.7%, reportó el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

De acuerdo con el Inegi, la comercialización de vehículos ligeros nuevos en octubre pasado fue de 84,307 unidades, lo que contrasta con el volumen 107,094 unidades registrado en el mismo mes del 2019.

La comercialización reportada en octubre del 2020 es muy cercana a la registrada en el mismo mes del 2013, cuando la industria colocó 83,172 unidades y en dicho año cerró con la venta total de 988,000 vehículos.

Guillermo Rosales, director de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), dijo que dichos resultados mantienen al sector automotor en una situación de riesgo, por lo que es urgente que se atienda la demanda de incluir a la comercialización de vehículos como actividad esencial integrante de la industria automotriz.

Explicó que el avance de octubre con respecto a septiembre fue de 6,523 unidades. “Este resultado es cercano a lo estimado por AMDA, con una variación de un 1.17% con respecto al dato observado, lo cual lleva a continuar con una perspectiva conservadora para el crecimiento de las ventas este año, que rondará las 945,000 unidades (28.3% menos con respecto al 2019).

Las marcas automotrices de mayor volumen de ventas como Nissan, General Motors y Volkswagen, presentaron disminución en la comercialización en promedio del 20%, lo que se traduce en una mejora comparado con el resto de las empresas.

De acuerdo con el reporte de ventas mensuales, las automotrices de lujo y deportivas mantienen caídas superiores a 40%. Land Rover con 43%, Mercedes Benz presentó la caída de 52.5% en octubre, y Jaguar 76 por ciento.

Para el periodo acumulado, el total de ventas alcanzó durante los 10 meses del 2020 el total de 748,501 unidades, con una contracción del 29.55% anual.

Los distribuidores de automotores han aplicado con oportunidad y rigor los protocolos sanitarios para proteger la salud de los clientes y colaboradores, resaltó Rosales, quien agregó que la naturaleza de las operaciones y la infraestructura disponible hacen de la comercialización de vehículos una actividad de bajo riesgo sanitario y a la vez de alta generación de valor económico.

Ante la modificación del semáforo sanitario en diversas entidades, el sector automotor requiere que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador autorice la inclusión de la comercialización como actividad esencial, demandó el director de la AMDA.  Y es que el indicador de confianza empresarial del rubro manufacturas reportó sus cifras a octubre con un menor avance contra mes inmediato anterior de 1.6%, mientras que la comparativa anual continúa en zona negativa de 15.8%. Este factor se considera como preocupante para la venta de autos en México.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx