El sector de la seguridad privada en México es esencial; negocios, empresas e instituciones tienen un departamento que se dedica a mantener la tranquilidad, sin embargo para los trabajadores de este rubro hay todavía mucho camino que recorrer para la dignificación y el reconocimiento de su trabajo.

En entrevista con Armando Zúñiga Salinas, CEO de Grupo IPS México, el empresario compartió con El Economista los avances en materia legal que se han conseguido para los trabajadores del sector, comenzando a consolidar una cámara de la industria y una legislación dedicadas a la seguridad privada.

“Impulsamos una reforma constitucional, a través de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados, con la diputada Juanita Guerra y logramos que pasara en el Congreso y el Senado, además de 18 congresos estatales, y ya se publicó la reforma al Artículo 73 de la Constitución que faculta al Congreso para expedir una Ley de Seguridad Privada”, comentó Armando Zúñiga.

Se trata de una ley que va ayudar a profesionalizar al sector y “acabar con estos problemas de capacitación y falta de prestaciones. Esto es lo que va ayudar a homologar las prácticas en los estados y los municipios y que va ayudar a dignificar al sector”, destacó el CEO de IPS y miembro de la Coparmex.

“Yo lo viví en carne propia, llegué a la seguridad privada hace 28 años y de ahí viene toda mi sensibilización hacia los trabajadores de este sector, me tocó conocer los turnos de 12 y 24 horas; pero también conocer a la gente del medio que es especialmente trabajadora y ávida de oportunidades”, compartió Armando Zúñiga.

“Hay una gran área de oportunidad en el sector porque el 70% es informal”, destacó, la mayoría de los salarios son bajos y sin prestaciones hacia los trabajadores, quienes son ex oficiales o militares, pero también personas que buscan un trabajo digno.

katia.nolasco@eleconomista.mx