El sector industrial demandó al Congreso y Ejecutivo que emprendan cambios sobre el proyecto de banca de desarrollo dirigidos a que ésta no sólo funja como otorgante de crédito, sino como una verdadera banca de inversión, enfocada en proyectos con rentabilidad económica y social, así como por su alta generación de empleos.

La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) que dirige Sergio Cervantes estableció que la banca de desarrollo debe apoyar la capitalización y financiamiento de los sectores productivos.

Destacó que los legisladores deben considerar el otorgamiento de financiamiento a los sujetos de crédito en los términos y plazos que lo soliciten; en los casos que se justifiquen, deberá otorgar crédito a tasas preferenciales para la inversión en activos fijos; diseñar programas de garantías de fácil cobro, a través de los cuales la Banca de Desarrollo comparta una parte del riesgo del proyecto; fortalecer la productividad y competitividad de la planta productiva.

Bajo el argumento de que el crédito es un elemento necesario, pero no suficiente para el adecuado desarrollo del sector productivo, la Canacintra pugna porque la Banca de Desarrollo complemente sus actividades crediticias con las de asistencia técnica, con el fin de fortalecer las habilidades gerenciales de las empresas y facilitar la incorporación de nuevas tecnologías, incluyendo el uso de técnicas financieras en la evaluación de proyectos.

Propiciar la creación de alianzas estratégicas, cadenas productivas y conglomerados industriales, al tiempo que fomente el cambio organizacional de los productores , considera.

A través de su sinopsis semanal, el organismo privado pugna porque una vez ingresado el proyecto de reforma de la Banca de Desarrollo en México al Congreso, la entidad se constituya en uno de los principales instrumentos de una nueva política de fomento y desarrollo.

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