Los industriales de la transformación demandan al nuevo gobierno una agenda para el desarrollo de México, en materia de competitividad, la cual marque los objetivos de corto (seis años), de mediano (20 años) y largo plazos (50 años).

La cuestión más apremiante, con miras al futuro, es asegurarse de que el crecimiento económico del país aporte los mayores beneficios posibles a los grupos económicamente menos favorecidos para que éstos, a su vez, contribuyan cada vez más al desarrollo nacional , destacó la Canacintra.

En su análisis semanal, el organismo que dirige Sergio Cervantes aplaudió el arranque del nuevo gobierno al tener la intención de contar con un país que se coloque en una mejor posición dentro de las economías emergentes, planteado en las 13 acciones del primer discurso del Presidente de la República y el Pacto por México.

Es por ello que la industria demandó aprovechar las actividades económicas -entre ellas, las más dinámicas como la automotriz y la aeronáutica- y redefinir los sectores con el fin de modernizar las industrias consideradas estancadas.

La Canacintra propuso la agenda para la competitividad con dos temas transversales, en la cual haya un equilibrio entre el mercado y el interés público; además de que las políticas públicas sean entendidas como una acción organizada en favor de objetivos e intereses comunes, donde se dé relevancia a las regiones, estados y sectores productivos.

De lo anterior -abundó-, surge un conjunto de temas que son relevantes para la economía mexicana, como los sistemas modernos de gestión, sistemas de información de desempeño y la capacidad institucional.

La cuestión más apremiante con miras al futuro es asegurarse de que el crecimiento económico del país aporte los mayores beneficios posibles a los grupos económicamente menos favorecidos , indicó el sector industrial.

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