París.- El fabricante francés de automóviles PSA Peugeot Citröen y el estadunidense General Motors, que han forjado una alianza estratégica, llevarán a cabo cuatro proyectos comunes para materializar su acercamiento.

El desarrollo de cuatro vehículos, que se prevé comercializar a finales de 2016, fue anunciado este miércoles horas después de que el grupo francés confirmó que su filial financiera recibirá garantías estatales para superar la difícil situación de toda la empresa.

El primer proyecto consiste en un programa para fabricar un vehículo compacto marca Opel/Vauxhall y CVU (vehículo utilitario de crossover) de Peugeot, con base en el modelo Peugeot 3008, según un comunicado de PSA Peugeot Citröen.

El segundo plan concierne al segmento de los coches pequeños de marca Opel/Vauxhall y Citroën; y el tercero a una plataforma actualizada de mini autos con bajas emisiones de dióxido de carbono (CO2) de la nueva generación de vehículos Opel/Vauxhall, Peugeot y Citroen.

Mientras que el cuarto proyecto es de los vehículos del segmento D de las marcas Opel/Vauxhall, Peugeot y Citroën, precisó.

PSA informó que se prevé la salida al mercado de los primeros vehículos contemplados en estos proyectos comunes para finales de 2016 y que con GM creará una estructura común para administrar sus compras.

Explicó que se busca concluir los contratos de aplicación de estos proyectos antes de 2013 y confirmó el objetivo de dos mil millones de dólares de sinergias por año compartidos de aquí a cinco años.

El grupo automotriz francés anunció por otra parte un repliegue de 3.9 por ciento en su cifra de negocios, a 12 mil 900 millones de euros (unos 16 mil millones de dólares), en el tercer trimestre del año, marcado por un entorno competitivo más difícil y un debilitamiento del mercado europeo.

Por ello, redujo sus previsiones para el mercado del automóvil y dijo esperar una contracción de sus ventas de nueve por ciento, contra el ocho por ciento previsto inicialmente, por lo que estimó un aumento de su deuda neta para finales de este año.

En este marco, PSA Peugeot Citröen, que este año reveló planes de suprimir ocho mil puestos y cerrar una fábrica en Francia, había anunciado horas antes que el Estado saldrá como garante de los bonos que emita para afrontar sus dificultades.

A cambio, el gobierno francés podría exigir una reducción en los despidos, con la esperanza de contener un aumento del desempleo en un sector crucial de la economía, de acuerdo con reportes del diario Le Figaro.

klm