Las acciones de Petrobras se hundieron el pasado viernes 8% en la Bolsa de São Paulo, después de que la petrolera controlada por el estado brasileño desistiera de aumentar el precio del diesel, bajo presión directa del presidente Jair Bolsonaro. Los títulos ordinarios de Petrobras cayeron 8.54% y los preferenciales, 7.75%, lastrando el índice Ibovespa de los principales valores, que cedió en la jornada 1.98% respecto del cierre anterior.

Petrobras anunció el jueves que elevaría en 5.7% el precio del diesel, en consonancia con su política de adaptación a la cotización del barril de crudo en los mercados internacionales. Sin embargo, por la noche indicó que “revisó” su posición, al comprobar que “aún hay margen para aplazar por algunos días el reajuste”.

La marcha atrás se realizó en medio de amenazas de una huelga de camioneros como la que en mayo del 2018 paralizó por 10 días al país, pero la decisión despertó temores entre los inversionistas de que el gobierno de Bolsonaro no consiga avanzar con su agenda de recortes y privatizaciones.

En declaraciones en Amapá (norte), el mandatario de ultraderecha admitió que había tomado cartas en el asunto personalmente, aunque descartó adoptar políticas de injerencia estatal y de subsidios.

“Me sorprendió el reajuste de 5.7 por ciento. No voy a ser intervencionista, no voy a practicar las políticas del pasado, pero quiero conocer los números de Petrobras”, señaló Bolsonaro. Agregó: “Tal es así, que el martes convoqué a todos los (directivos) de Petrobras para aclararme por qué 5.7% de ajuste, cuando la inflación proyectada para este año es de menos de 5 por ciento”.

El portavoz presidencial, Otávio Rêgo Barros, confirmó que mañana martes Bolsonaro recibirá en Brasilia al presidente de Petrobras, Roberto Castello Branco, y a los ministros de Minas y Energía, y de Infraestructura.

Según el diario Valor Económico, “la injerencia de Bolsonaro” significó “una pérdida de valor de mercado de 32,400 millones de reales” para la compañía (unos 8,300 millones de dólares).

La incertidumbre también debilitó al real, que se depreció 0.85% frente al dólar y cerró a 3.89 unidades por billete verde.

Inversionistas perplejos

Expertos citados por Bloomberg mencionaron en particular el impacto negativo que ese tipo de intervenciones podría tener en los proyectos de Petrobras de desprenderse de sus refinerías.

El entusiasmo de los mercados por Bolsonaro y su ministro de Economía, Paulo Guedes, se vio además fuertemente temperado en las últimas semanas por las dificultades que enfrenta la reforma de las jubilaciones, presentada como esencial para equilibrar las cuentas públicas, en su curso en el Congreso. Petrobras obtuvo en el 2018 su primer beneficio neto anual en cinco años, de 7,058 millones de dólares, emergiendo de una grave crisis al verse involucrada en el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil.

El caso reveló la existencia de millonarios sobornos pagados por grandes constructoras a políticos y partidos para obtener contratos en la compañía.