La incertidumbre política durante el 2018, sumado a el incremento en tasas de interés y la depreciación del peso, frenaron a KIA Motors México en el último tramo de la recta anual y la automotriz coreana se quedó por debajo de su expectativa de venta.

Horacio Chávez, director de KIA Motors México afirma estar satisfecho al haber cumplido la mayoría de sus metas del 2018 y lograr crecimientos en producción, exportación y ventas; no obstante, reconoce que la inercia negativa de industria en general y los factores económicos externos complicó llegar a la meta de 100,000 unidades vendidas.

“Las 100,000 unidades serán complicadas, pero tendremos crecimiento de entre 9 y 10% respecto al 2017. Habíamos previsto un mercado similar al año pasado (caída de 4.6 por ciento). No pensábamos que iba llegar 7% abajo”, expresó el directivo de la armadora.

En entrevista con El Economista, Chávez explicó que lo que impactó a nivel industria es el incremento en tasas de interés y la depreciación del peso, más el hecho de que hubo mucha incertidumbre por las elecciones del pasado julio y las negociaciones del T-MEC; ahora la gente está esperando a que haya más condiciones de certidumbre.

A lo largo del año y hasta septiembre pasado, KIA era la automotriz con mayor dinamismo de ventas en la industria automotriz al lograr crecimientos de doble dígito. Pero las condiciones ajenas a la marca la rozaron.

“Hay incertidumbre en el consumidor y al no tener escenario de lo que pueda pasar, esperamos que gradualmente se pueda componer. La primera mitad del 2019 será la más difícil y después esperamos pueda reactivarse toda la industria”, considera.

KIA logró ventas por 85,917 unidades durante los primeros 11 meses del 2018, y sumado a un crecimiento de 10%, podría haber colocado 94,000 o 95,000 vehículos en el mercado mexicano.

Por el momento, KIA México no tiene expectativas de ventas para el 2019, aunque el director afirma que la marca coreana mantendrá cifras en crecimiento, porque posee activos: “Vamos a seguir trabajando en diferenciación de la marca, en tecnología y seguridad. Tenemos una red activa en satisfacción del cliente para mejorar y vendrán unidades híbridas y eléctricas para atraer a un mayor número de clientes”.

También seguirá con la apuesta de ampliar la venta en financiamiento, a través de KIA Access y Kia Trust.

En cuanto a la producción en pesquería Nuevo León, el directivo afirma que se cumplirá el ensamble de 300,000 unidades, a pesar de que se dejó de fabricar el Forte HatchBack, el cual será importado desde Corea.