A mediados de abril debe concluir la renegociación del contrato para la venta del gas de Camisea firmado entre Repsol YPF y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de México. Se espera que la exportación del insumo no afecte a Perú debido a la menor regalía que este país tendría que recibir si se aplica el acuerdo contractual original pactado entre las compañías.

El ministro de Energía, Jorge Merino, indicó que se logró que México libere a Repsol de la obligación que tiene de venderle el gas.

Un objetivo de la negociación es que las regalías que se obtengan por la exportación del gas sean menores a las que se pagan para el mercado interno. El gas natural que se consume en Perú paga una regalía en torno de 1 dólar (por millón de BTU), con lo cual la regalía a pagar es de 0.19 dólares.

El contrato establece que Repsol, de un total de 620 millones de pies cúbicos diarios que dedica a la exportación, deberá vender 420 millones de pies cúbicos diarios a Manzanillo, una vez que la planta opere a plena capacidad. El problema es que el precio por millón de BTU (British Termal Unit) de gas que la CFE pagará a Repsol es 9% debajo del precio de referencia Henry Hub, en Texas.

Como ese precio resulta ser uno de los más bajos del mundo (la semana pasada cotizó en 2.13 dólares por millón de BTU frente a los 14 dólares que paga Japón), la regalía a recibir resultaría ínfima.

Perupetro indicó que desde que Repsol comenzó a exportar el gas en junio del 2010 se vende a precio mayor que el Henry Hub y que la regalía era mayor, pero el problema lo tendríamos cuando exportemos a Manzanillo .

Entre el 2011 y el 2012, de 63 embarques, 12 se hicieron a precio Henry Hub, nueve de ellos a Altamira, otra planta de la CFE.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica