En la economía mexicana “persiste debilidad”, calificó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al interpretar sus mediciones anticipadas de indicadores clave de la producción de manufacturas, consumo y los servicios.

El Indicador IMEF Manufacturero registró en junio una pequeña disminución de 0.2 puntos y se ubicó en 49.0 unidades en su serie desestacionalizada. Así, se mantuvo en zona de contracción por dos meses consecutivos.

En cuanto a su medición, el Indicador IMEF varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50), de la actividad económica.

A su vez, el Indicador IMEF No Manufacturero disminuyó en junio 1.0 puntos, para quedar en 47.7 unidades. En consecuencia, se situó por segundo mes en zona de contracción.

Las cifras de Indicador IMEF durante junio confirman que durante el segundo trimestre se mantuvo la debilidad económica. La debilidad está presente tanto en el sector manufacturero como en el sector no manufacturero. Sin embargo, parece ser mayor en este último. “De esta manera, la información proveniente de la encuesta del Indicador IMEF a junio, usada en combinación con otros indicadores menos oportunos pero que miden directamente las variables económicas, sugiere que durante la primera mitad del año se materializó una fuerte desaceleración”, refirió el IMEF.

Desde la perspectiva del instituto, en México prevalecen los síntomas de desaceleración que le llevan a estimar un crecimiento “muy moderado” para el segundo trimestre, luego de la contracción registrada durante el primero.

“La generalidad de los indicadores reporta signos de debilidad, afectados por las condiciones de incertidumbre prevalecientes tanto fuera como dentro del país. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que es el indicador más completo de frecuencia mensual de la actividad económica en general del país, presentó en abril un alza mensual de apenas 0.1%, y en su comparativo anual una caída de 1.4%, con retrocesos de los sectores industrial y de servicios y con un menor dinamismo del agropecuario”, comunicó.

La inversión, por su parte, sigue con su tendencia descendente, agravada en los últimos meses, y el consumo privado en el mercado interno reportó su primera caída mensual en marzo, y el alza del empleo formal (asegurados en el IMSS) no alcanzó en mayo 4,000 personas. Contrario a esos indicadores, las exportaciones se mantienen como un importante factor de impulso para el crecimiento.

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