Petróleos Mexicanos (Pemex) incumplió con las recomendaciones del Programa de Evaluaciones Técnico-Operativas de la empresa para atacar el robo de combustibles y dejó pendientes 40% de las mismas, según el Informe Anual 2009 de la petrolera.

Pemex detectó desde hace ocho años la existencia de un mercado paralelo e ilegal que opera a partir de producto que le era robado y, de acuerdo con la Asociación de Distribuidores de Combustibles y Lubricantes (Andicolub), el valor de este mercado es de 4,000 millones de dólares.

A Pemex Refinación se le realizaron 3,548 recomendaciones para minimizar las pérdidas de hidrocarburos por actos ilícitos, detalla el Informe Anual de la paraestatal. Sin embargo, estas acciones no se llevaron a cabo porque la paraestatal no tuvo dinero para poderlas aplicar, de hecho, de las recomendaciones de operación, mantenimiento y seguridad en el manejo de productos, sólo se atendieron 2,138 (40%) al cierre del 2009.

El documento refiere que ese año se clausuraron en Tamaulipas 31 tomas clandestinas, 66 en Veracruz y 57 en Nuevo León.

Las tomas clandestinas se detectan comparando información contenida en sistemas institucionales, como el Integral de Información Comercial, Integral de Transferencia de Custodia, el Integral de Producción, la Base de Datos de Refinación, el Sistema Integral de Operaciones Marítimas y Portuarias, y el Cartográfico.

Otra de las medidas para combatir el robo de condensados y petrolíferos es que se ha instalado un sistema electrónico para detectar la pérdida de presión en oleoductos y estaciones de recolección.

Desde el consejo aprietan las tuercas

En ese sentido, Fluvio Ruiz, integrante del Consejo de Administración de Pemex, dijo que en enero del 2010, en el Consejo se aprobó un cambio en la estructura de Pemex para combatir el mercado negro.

Debido a la gravedad que implica el robo de derivados del petróleo, creamos la Gerencia de Coordinación Estratégica para el Aseguramiento de Balances en la Dirección Corporativa de Operaciones, que busca darle un nuevo giro al combate del robo , explicó.

El hurto de condensados y combustibles es un problema muy grave que afecta las divisas de Pemex y resulta en una merma muy fuerte para el Estado mexicano, dijo.

Fluvio Ruiz detalló que la delincuencia organizada comienza a generar problemas para cubrir plazas en las zonas conflictivas, esto es, en las regiones en donde más se ha dado el robo de derivados del petróleo. Se trata de delincuentes muy organizados a nivel internacional, es un tema delicado que se está trabajando adentro de la paraestatal y se debe tener un trabajo muy fino para desmantelar estas redes , expresó.

La Andicolub, por su parte, sostiene que para eliminar el mercado ilícito de combustibles se necesita la reinstalación de las prácticas comerciales de 1999 para que Pemex Refinación retome el control de los petrolíferos al conocer directamente la forma y el sistema de transporte, supervise el almacenamiento y la distribución.

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