Petróleos Mexicanos (Pemex) no dará a marcha atrás a sus proyectos de exploración de petróleo en el yacimiento transfronterizo Cinturón Plegado de Perdido, que comparte con Estados Unidos, pese al desastre ocurrido en el Golfo de México y a la moratoria de suspensión de permisos en el país del norte.

La paraestatal confirmó que los planes continúan con mayor conciencia de seguridad, supervisión y respeto al medio ambiente.

En ese sentido, Pemex Exploración y Producción (PEP) iniciará en octubre próximo la perforación en el yacimiento petrolero Perdido, que es un campo transfronterizo ubicado en el Golfo de México, cuyas estructuras geológicas contienen hidrocarburos que estarían en ambos lados de la frontera con Estados Unidos.

Cada pozo que se realice representará una inversión por 100 millones de dólares en promedio y las perforaciones se realizarán con personal de Pemex.

Para realizar las primeras perforaciones en el yacimiento Cinturón Plegado de Perdido, Pemex cuenta con una plataforma, contratada con la empresa Grupo R. Un proyecto que permitirá incrementar la producción petrolera, aunque habrá que determinar bien el potencial del yacimiento.

Refiere la paraestatal que la actividad exploratoria en el Golfo de México estadounidense inició hace 15 años y ha sido mucho más intensa que en México. Varios de sus descubrimientos se encuentran cercanos a la frontera con México.

De hecho, Shell y sus socios Chevron y BP tienen pozos de desarrollo, y se encuentran en construcción las instalaciones de producción, con capacidad para manejar hasta 130,000 barriles diarios de petróleo. Sin embargo, actualmente existe una moratoria que impide la explotación de petróleo debido al derrame de BP.

Actualmente, Pemex tiene 14 pozos a tirantes de agua de más de 500 metros y hasta 1,200 metros.

A la fecha, los resultados no han sido del todo exitosos, porque ha predominado la presencia de gas natural y pocos se pueden considerar como yacimientos de valor comercial.