El constante crecimiento de la deuda y la ejecución de millonarias inversiones no han podido detener la caída en la producción y las exportaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo cual se espera ver reflejado en su reporte del segundo trimestre del año.

En los primeros seis meses, la producción se ubicó en 2.54 millones de barriles diarios, 1.0% menos del nivel que tuvo el año pasado, mientras que las exportaciones se redujeron 10.7%, al pasar de 1.35 a 1.22 millones de barriles diarios.

Los resultados de la petrolera se han visto compensados en lo que va del 2012 por una reducción de 9.1% en las importaciones de combustibles, un aumento de 6.3% en el precio promedio de exportación del crudo y un repunte de 5.1% en la producción de combustibles.

Dado lo anterior, en los primeros seis meses del año, el valor de las importaciones se redujo 4.9% con respecto al primer semestre del 2011, al pasar de 14,519 a 13,802 millones de dólares;

Pese a la reducción en el valor de las exportaciones, Pemex pudo alcanzar un superávit comercial de 11,954 millones de dólares durante el primer semestre del año; sin embargo, dicha ganancia fue inferior en 3.6% que la registrada en la primera mitad del año pasado.

Los focos rojos se encienden para Pemex si se consideran las importaciones de gas natural, ya que su volumen alcanzó en junio los 1,245 millones de pies cúbicos diarios, cuando en hace 12 años era sólo de 231 millones de pies cúbicos diarios.

En petroquímicos, al cierre del primer semestre del año, se produjeron 5.6 toneladas, 29.3% menos que en el primer semestre del 2011, cuando se produjeron 7.9 toneladas.

La semana pasada, Carlos Morales Gil, director de Mexicanos Exploración y Producción, dijo a El Economista que si se desea mitigar los efectos de la declinación de los campos de hidrocarburos y aumentar los ingresos de Pemex, la administración entrante deberá concentrar los recursos de la paraestatal en los nuevos descubrimientos de la Sonda de Campeche y Chicontepec, mientras que su gestión requerirá de opciones más flexibles, como el manejo de su presupuesto con un trato de empresa adulta .

edmundo.sanchez@eleconomista.mx