Con las labores exploratorias realizadas en aguas profundas en los últimos cinco años, Petróleos Mexicanos (Pemex) logró un costo de descubrimiento de 4.7 dólares por barril de petróleo de crudo equivalente, el más bajo en su historia.

La paraestatal expone en un comunicado que ello se deriva de identificar recursos contingentes por 283 millones de barriles de petróleo crudo equivalente e incorporar reservas a nivel 3P por 822 millones de barriles de petróleo crudo equivalente.

Refiere que la exploración en aguas profundas es relevante porque en esa región se encuentra alrededor de 50% de los recursos prospectivos del país, por lo que ha tomado acciones para dar mayor certidumbre a la estimación volumétrica de estos recursos, sin descuidar la exploración en áreas de aguas someras y terrestres.

La exploración en la parte mexicana del Golfo de México profundo inició a principios de los noventa del siglo pasado, pero fue hasta 2002 cuando se llevó a cabo de manera sistemática la evaluación del potencial petrolero, y a partir de 2007 se elevaron significativamente las inversiones exploratorias en esta región, señala.

Así, de 2000 a 2011, Pemex Exploración y Producción (PEP) destinó cerca de 50,000 millones de pesos a esa zona, en especial para la perforación de pozos y la adquisición de información sísmica, con lo que se ha logrado una cobertura de 75% de las áreas prioritarias del Golfo de México profundo , puntualiza.

Respecto a la perforación exploratoria, la paraestatal terminó en el periodo mencionado 19 pozos, 11 de los cuales fueron productores y ocho de ellos incorporaron o reclasificaron reservas con un éxito geológico de 58 por ciento y comercial de 42 por ciento.

Lo anterior permitió que de 2007 a 2011, con una inversión de 1,400 millones de dólares, PEP lograra reclasificar 8,500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente de recurso prospectivo asociado a localizaciones y oportunidades exploratorias.

De esta manera, PEP ha asegurado la disponibilidad para los próximos cuatro años de tres plataformas de perforación de sexta generación, con capacidad para operar en un tirante de agua de hasta 3,000 metros y alcanzar profundidades totales de 10,000 a 12,000 metros.

Pemex refiere que se tiene previsto este año la perforación de los pozos Supremus-1, Trión-1 y Maximino-1, en tirantes de agua mayores a dos mil 500 metros.

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