Una forma de dimensionar la aportación a las arcas públicas de las 104 empresas listadas en la BMV se puede hacer en su comparación con otra empresa ícono de la economía mexicana y cuyos estados financieros están también disponibles en la BMV. Petróleos Mexicanos (Pemex) entregó al gobierno por ISR el año anterior 379,322 millones de pesos, 14% más respecto al 2016, luego de cinco retrocesos consecutivos entre el 2012 y el 2016.

Expertos comentan que el hecho de que Pemex pague más impuestos se debe a la débil estructura fiscal que tiene, pues de lo poco que llega a generar en utilidades, la mayoría lo tiene que entregar al gobierno federal, mientras que las empresas privadas refieren que, dependiendo de sus resultados financieros y de los cambios que se vayan dando en material fiscal, pagarán impuestos, pero siempre buscando pagar lo menos posible.

De acuerdo con las cifras publicadas por Pemex, los volúmenes de producción de crudo al cierre del 2017 son los más bajos en por lo menos 35 años y representan 54% de lo que se producía en el 2003. La refinación de gasolinas es igualmente la más baja en más de tres décadas y media, cubriéndose más de 60% con importaciones, lo que ha llevado a Pemex a ser un lastre para las cuentas externas.

A precios del 2017 y durante los últimos 18 años, Pemex ha entregado recursos al gobierno por concepto de ISR 14.1 billones de pesos, en tanto que las empresas privadas reportaron por ese mismo concepto y lapso 2.1 billones de pesos. En cuanto a los ingresos netos, reportó 26.8 billones de pesos y las 104 empresas en la BMV 62.6 billones de pesos, pero donde se rompe toda comparación posible es en las utilidades netas, pues Pemex, en esos 18 años, acumuló pérdidas por 2.6 billones de pesos y las empresas de la BMV, 4.2 billones de pesos.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, refiere que el pago de ISR de las empresas debe evaluarse de acuerdo con el sector al que pertenezcan, al desempeño financiero y el régimen fiscal que se les aplica en el año, para evaluar qué tanto aportan al gobierno.

En su momento, el fiscalista Herbert Bettinger consideró que el impuesto que se le cobra a las empresas es alto, lo que provoca que las inversiones en el país se inhiban y se reduzca la competitividad.

MÉXICO FRENTE A la REFORMA DE EU

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica Presupuestaria, comentó que el debate de si las grandes corporaciones pagan muchos o pocos impuestos no es nada trivial, y mucho menos ante el contexto de la reforma fiscal de EU.

Afirmó que México debe evaluar qué efectos tendría la recaudación si se redujera el ISR a las empresas y recordó que el próximo gobierno deberá realizar esta revisión para llevar a cabo una reforma fiscal integral.