Petróleos Mexicanos (Pemex) y su socia IEnova reestructurarán los términos de la operación por la cual la petrolera busca vender a la segunda 50% que posee en Gasoductos de Chihuahua (GC), luego de que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) objetara la venta, que ascendía a 1,325 millones de dólares.

De acuerdo con el órgano antimonopolios, la transacción en los términos en los que fue propuesta por las empresas viola la obligación de Pemex de vender su participación en dos de los siete activos de GC, el ducto de gas natural San Fernando y el de gas licuado de petróleo Burgos-Monterrey, a través de un proceso de licitación a fin de prevenir el deterioro de las condiciones de competencia en los mercados , dijo la Cofece en un comunicado.

La resolución supone un retraso en la apuesta de la estatal mexicana por liquidar sus activos en GC, en un momento en que la empresa se encuentra inmersa en una estrategia de monetización de activos, con el propósito de allegarse recursos que le permitan compensar la baja en su presupuesto de inversión por segundo año consecutivo. Sólo en el 2016, la estatal dispondrá de 20% menos recursos para su gasto en capital, lo cual refleja la profunda depresión por la que atraviesan las cotizaciones del petróleo crudo, que la semana pasada alcanzaron su menor nivel en ocho años y acumularon una caída de casi 75% respecto de su mejor nivel del 2014.

La Cofece adujo que en el 2001 y en el 2005, cuando Pemex adquirió participaciones en los gasoductos de San Fernando y Burgos-Monterrey, se obligó ante el organismo de competencia a que cuando decidiera desincorporarlas, tenía que hacerlo a través de una licitación, hecho que la petrolera pasó por alto al acordar la venta de su 50% en gasoductos de Chihuahua a IEnova, filial mexicana de la estadounidense Sempra Energy.

Gasoductos de Chihuahua se formó en 1997 como empresa de riesgo compartido en partes iguales entre Pemex y Sempra Energy. En el 2013, la empresa se incorporó al proyecto de ducto Los Ramones I, que busca mejorar el suministro de gas en el centro de México y que debiera convertirse en la columna vertebral de la infraestructura de gas natural del país. La empresa será el operador de la primera fase por un periodo de 25 años.

Cumplirán condiciones

Pemex y IEnova informaron que reestructurarán la operación, pues a su juicio el fallo de la Cofece no establece que ésta ponga en riesgo el proceso de competencia y libre concurrencia. De este modo, Pemex procederá a desincorporar su participación en los gasoductos condicionados a través de una licitación, en tanto que IEnova compraría la participación de Pemex en GC que no está relacionada con los dos ductos de San Fernando y Burgos Monterrey.

Las empresas manifestaron que esperan que el cumplimiento de las condiciones establecidas por el organismo antimonopolios, la reestructura de la transacción, así como la notificación correspondiente a la Cofece, se lleven a cabo durante el primer trimestre del 2016.

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