París.- La mala marcha deportiva, la eliminación, y la sucesión de escándalos preocupan mucho a los patrocinadores oficiales de la selección francesa de fútbol, inquietos porque su imagen puede verse afectada por un Mundial hasta el momento catastrófico.

Desde la derrota ante México el jueves, todo va de mal en peor: escándalo de insultos al seleccionador, expulsión de Nicolas Anelka por ese asunto, huelga del resto el domingo como medida de protesta... El lunes, el banco Credit Agricole suspendió su campaña con la imagen de los 'Bleus', tras la tormenta.

El resto de los principales patrocinadores, como la compañía de telefonía SFR, la cadena de supermercados Carrefour o el grupo energético GDF-Suez, también siguen de cerca el 'culebrón' y ven con temor una posible eliminación el martes en la primera ronda.

Algunas empresas, conscientes de que los problemas de imagen de los 'Bleus' vienen de largo, decidieron por precaución limitar el uso de sus derechos, para evitar verse muy salpicados en caso de nuevos tsunamis.

" Los patrocinadores compraron el derecho a explotar la imagen del equipo de Francia, pero pocos han activado esos derechos", subrayó Frédéric Bolotny, economista especializado en deporte.

Un ejemplo claro es el de SFR, que en pleno Mundial de fútbol ha optado por utilizar para su nueva campaña la imagen de otro deportista, el basquetbolista Tony Parker, de los San Antonio Spurs de la liga estadounidense (NBA).

" Es como si tienes un coche muy bonito, que te ha costado muy caro, y lo dejas en el garaje porque usarlo sería provocador", explica de forma gráfica Bolotny.

Tras el 'caso Anelka', algunas empresas, temiendo verse dañadas en su imagen, han decidido distanciarse abiertamente.

La cadena de comida rápida Quick anunció el domingo la retirada de sus carteles publicatarios en los que aparecía Anelka con una de sus hamburguesas.

Un día más tarde, la marca de patatas fritas Pringles, propiedad del gigante estadounidense Procter and Gamble, siguió sus pasos con los productos comercializados con la imagen del jugador.

El mismo día, Crédit Agricole decidió dejar de emitir su anuncio de televisión, dado el "contexto" actual.

El grupo bancario precisó que no tiene pensado romper su contrato con la Federacion Francesa (FFF), que además acaba de ser renovado para los próximos cuatro años.

GDF-Suez, que se ha mostrado molesta por el escándalo de este fin de semana, apuntó a la prensa que no descartaba denunciar el caso por ciertas cláusulas de su contrato con la FFF.

Por contra, Carrefour señaló que no tiene intención de "modificar el dispositivo comercial" puesto en marcha con motivo del Mundial (distribución de imanes con la cara de los jugadores, ofertas promocionales...).

"Carrefour siempre ha apoyado a la selección francesa, en los momentos buenos y en los difíciles", subrayó la empresa.

La marca deportiva Adidas, patrocinador oficial de Francia y otros once equipos del torneo, continuará con su campaña en el país europeo, con Yoann Gourcuff como principal reclamo.

Su patrón, Herbert Hainer, reconoció el lunes que "desde el punto de vista futbolístico, no es muy positivo lo que pasa con la selección francesa", pero quitó importancia a las previsiones de camisetas del equipo que quedarán sin vender por los problemas y una hipotética eliminación prematura (entre 200.000 y 300.000, según las estimaciones).

El contrato con la FFF termina a finales de año, por lo que Adidas "había limitado (la producción) y ajustado los stocks", explicó.

Será su sucesor, la estadounidense Nike, quien deberá preocuparse por el futuro de la selección francesa: la FFF consiguió un jugosísimo contrato de 42 millones de euros por temporada, durante ocho años.

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