El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) tiene asignaturas pendientes para volver más competitivas a sus naciones integrantes, México, Estados Unidos y Canadá, coincidieron especialistas que negociaron este acuerdo.

Andrés Rozental, subsecretario de Relaciones Exteriores de 1988 a 1994, dijo que luego de que el TLCAN entró en vigor hace 20 años, los empresarios y los gobiernos entraron en un gran silencio para profundizarlo, lo que ha rezagado cambios indispensable para su mejor funcionamiento.

Los empresarios decidieron que ya habían obtenido lo que querían y ahí quedó, cuando se había tomado la vanguardia (…) Nos quedamos exactamente donde estuvimos hace 20 años, con muy poca diferencia , agregó.

El diplomático, quien ahora es Presidente de Rozental y Asociados y tiene el rango vitalicio de Embajador Eminente de México, planteó que los tres países debieron ya haber avanzado mucho más para armonizar los reglamentos fitosanitarios, aduanales y de todo tipo.

Muchas veces las reglas siguen siendo tres y, también muchas veces, en contradicción cada una con otra , cuestionó.

Juan Gallardo Thurlow, coordinador del sector empresarial mexicano cuando se negoció el TLCAN, coincidió en que hubo pocas mejoras al tratado una vez que se puso en operación, a pesar de que existe dentro del mismo una estructura para hacer esos cambios, como la Comisión de Libre Comercio y grupos y comités del TLCAN.

Está prevista una reestructura administrativa que, sin tener que renegociar, puede hacer estos tipos de ajustes, y no le hemos dado el dinamismo, la importancia ni el interés los tres países para lograr esto , reconoció el empresario, quien es Presidente de Cultiba, uno de los 20 hombres más ricos de México (según Forbes) y uno de los principales jugadores del sector azucarero con cuatro ingenios (tres bajo su control absoluto).

Cruce veloz

John Dimitri Negroponte, embajador de Estados Unidos en México de 1989 a 1993, afirmó que las tres naciones de América del Norte deben hacer sus fronteras más pequeñas para agilizar el tránsito de mercancías y no preocuparnos del justo a tiempo .

Debemos hacer más rápido el transporte terrestre y el ferrocarril. Tenemos que mejorar la situación de la frontera , dijo Negroponte, quien ahora es Vicepresidente de la consultoría McLarty Associates.

Rozental propuso también avanzar en la pre-inscripción de bienes para mejorar los flujos en las aduanas, donde hay deficiencias, mientras la logística entre las empresas de los tres países es altamente competitiva.

Tenemos todo un sistema de entrega a tiempo, pero no tenemos la posibilidad de mandar un tren desde México a Estados unidos sin que en medio del Río Bravo (éste) se pare, baje la tripulación mexicana y suba una tripulación estadounidense en una vía que es angosta, como de 3 metros. ¡Es una cosa absurda! , abundó.

En el intercambio de productos entre México y Estados Unidos persiste el uso generalizado de tres transportistas: uno que lleva el remolque a las ciudades fronterizas mexicanas, otro que cruza la frontera (el transfer o burrero) y otro más que viaja por el territorio estadounidense.

Los gobiernos de México y Estados Unidos confían en que se cumplirá la meta para aprobar el programa piloto de transporte transfronterizo de carga por carretera (iniciado en abril del 2011 por un periodo de tres años), con lo que ambos países operarían luego una apertura total de este servicio.

Hoy todavía no hemos podido destrabar el transporte carretero. Este es probablemente el ejemplo más flagrante de lo que está incompleto , lamentó Gallardo Thurlow.

En otra situación similar, Rozental opinó que los tres países debieron haber trabajado más en el movimiento de personas, un asunto que se ha mantenido latente como la reforma migratoria en Estados Unidos sin avances sustanciales en la práctica.

Para ir a Canadá, un mexicano necesita una visa, que además es un trámite engorroso y tarda un mes a veces, al tiempo que los estadounidenses y los canadienses van a México tranquilamente sin necesidad de visa.

Por qué no podemos juntar los tres sistemas que tenemos para viajeros confiables, como los llaman el Nexus entre Canadá y Estados Unidos y el Sentri entre Estados Unidos y México y hacer un solo programa para toda América del Norte. Es una cosa muy sencilla, es una cosa de informática , sugirió.

Finalmente, permanece un atraso en el tema educativo. El número de estudiantes chinos que estudian en Estados Unidos como número per cápita comparado con el número de estudiantes mexicanos que estudian en Estados Unidos es irrisorio , según Rozental.

Estadounidenses que estudian en México son pocos, lo mismo profesores que den clases y las becas; una serie de cosas que afortunadamente con la visita del presidente Barack Obama a México (en el 2013) se decidió privilegiar el tema educativo; pero tenemos mucho más que deberíamos estar haciendo... , concluyó.

rmorales@eleconomista.com.mx