Un lunes más que complicado tuvo la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores. A las ya habituales dificultades de comenzar la penúltima semana de diciembre, se sumó un paro de los gremios del transporte en Argentina para que las horas extras y feriados sean excluidas del impuesto a las ganancias, medida contemplada por la reforma fiscal que se discute en el Congreso argentino sobre el gravamen al ingreso. La medida afectó el funcionamiento de trenes, colectivos de larga y media distancia, subtes y aviones desde las cinco de la mañana hasta el mediodía.

Ciudadanos y trabajadores fueron los más perjudicados, y expresaron su enojo en la calle y las redes sociales. Pero por otra parte, servicios de autos con chofer como Uber y Cabify, los propios taxis y las playas de estacionamiento, vieron ampliadas su demanda y ganancias.

"La cantidad de gente que se registró en Uber se multiplicó por tres, al igual que la de personas que hicieron su primer viaje", afirmó Pablo Dorfman, gerente de Comunicaciones de Uber Argentina. "En el contexto del paro de transporte, y para ayudar a los usuarios, lanzamos promociones entre las 4 y las 11 AM. Además, los choferes que salieron a manejar durante la mañana, tuvieron una ganancia mínima garantizada de 250 pesos argentinos (16 dólares) la hora. Con esto, logramos multiplicar por cuatro el número de autos en la calle respecto al lunes anterior. El 85% de quienes pidieron un Uber, lo consiguieron en menos de diez minutos", apuntó Dorfman.

En este sentido, Martín Andrade, chofer de Uber part time, comentó que el lunes "fue un día que se trabajó bien, pero al haberse cancelado los vuelos, muchos extranjeros, principales usuarios del aplicativo, que abonan mayormente con sus tarjetas internacionales, no hicieron viajes". Y por otro lado, al no estar legalizada la empresa en el país, existen restricciones para utilizar tarjetas nacionales y pagar en efectivo, con lo que muchos nuevos usuarios que querían tomar el servicio no pudieron hacerlo.

Desde Cabify, servicio de autos con chofer que opera a nivel corporativo, Guillermo Minieri, general Manager para Argentina confirmó que, por el paro de transporte "hubo 200% de incremento en los viajes respecto al lunes anterior". Gran parte de los usuarios hicieron uso de una promoción especial que la firma española lanzó por esta semana previa a Navidad, y que consiste en un descuento de 60% en el precio de los viajes.

Los taxis, cuyo gremio no se plegó al paro, también vieron aumentada su demanda aunque, al decir de Alejandro Costas, miembro de Taxistas Unidos, "hubo 20% más de viajes que lo habitual, pero no más que eso".

El empresario agregó que las demoras por el tránsito complicado "impidieron tomar muchos viajes, y por otro lado, al ser un servicio altamente regulado, nosotros no podemos hacer promociones ni modificar la tarifa". Por ese motivo, consideró que "fue un día en el que trabajamos bien, pero eso no alcanza para compensar la caída que registró nuestra actividad este año, debido a las subas del combustible, el aumento de la tarifa que muchos pasajeros ya no pueden pagar, y la competencia desleal que brindan los aplicativos privados".

Las playas de estacionamiento y los servicios de acarreo también vieron colmada su capacidad en un día en el que muchos optaron por ir a trabajar en su propio vehículo. En la zona del macro y micro centro, fue casi imposible encontrar lugar para estacionar, y buen número de conductores fueron víctimas de los remolques. En tanto, buen número de garages optaron por brindar sus servicios sólo a abonados. Cerca del mediodía, los colectivos, vuelos, y finalmente el subte comenzaron a normalizarse. Los gremios del transporte, con salarios superiores a la media, hicieron sentir su fuerza en medio de las negociaciones con el Gobierno que aún continúan.

Pero no está claro quién ganará la pulseada. Son muchos los afectados con esta medida. Principalmente los trabajadores que padecieron las demoras, debieron cancelar sus obligaciones o perdieron el presentismo.